Estructura Maya Oculta

Una sensación de misterio aún rodea a la antigua civilización maya, principalmente porque gran parte de su alguna vez poderosa y sofisticada sociedad, ahora yace escondida bajo el espeso follaje tropical.

Pero en los últimos años los investigadores han recurrido a modernas técnicas que les han permitido realizar importantes hallazgos. Tal es el caso de la tecnología llamada “detección de luz y alcance” (LiDAR, por sus siglas en inglés), gracias a la cual se ha logrado un hallazgo sobresaliente: revelar miles de antiguas estructuras mayas desconocidas ocultas en una densa selva de Guatemala.

El descubrimiento se basó en un método de detección remota conocido como LiDAR (Light Detection and Ranging). La tecnología ayudó a los investigadores a descubrir sitios mucho más rápido que utilizando métodos arqueológicos tradicionales.

Este instrumento envía un pulso constante de luz láser sobre un sector; con alta precisión se registra el tiempo que tardan los haces de luz emitidos en rebotar de las superficies y ser captados nuevamente; posteriormente esta información se traduce en datos topográficos.

La gran ventaja de este enfoque, es que el láser traspasa hasta las cavidades y orificios más pequeños en la vegetación, permitiendo registrar la disposición de la tierra con notable precisión. Los datos resultantes pueden ajustarse para filtrar los árboles, ofreciendo así una vista libre de todo lo demás que hay en la superficie.

Una aeronave equipada con un escáner LiDAR sobrevoló e inspeccionó un área que supera los 2000 kilómetros cuadrados en la selva de Petén, al norte de Guatemala, generando sofisticados mapas tridimensionales de la superficie examinada.

Ocultas bajo la densa vegetación, los investigadores lograron identificar más de 60.000 antiguas estructuras mayas desconocidas, incluyendo pirámides, palacios, canales, calzadas torres, fortificaciones defensivas y más.

La antigua civilización maya fue una de las más avanzadas en Mesoamérica; se distinguió por el uso de sofisticadas matemáticas e ingeniería, factores que le permitió extenderse a lo largo de lo que en la actualidad es América Central y el sur de México.

Estos pueblos antiguos obviamente establecieron una cultura robusta, pero la nueva investigación ha revelado que la escala de esta sociedad perdida va más allá de lo que los expertos habían imaginado.

Desafortunadamente para la arqueología, estas nuevas imágenes también revelaron que, si bien las estructuras mayas son realmente nuevas para los arqueólogos y para la mayoría de nosotros, no son nuevas para los saqueadores.

Aún con la información ofrecida por la avanzada técnica, los arqueólogos tienen que hacer lo que se conoce como verificación en el terreno, es decir, asegurarse de que lo mostrado en las imágenes coincide con lo que efectivamente se encuentra en el sitio.

Todo este material es sólo el punto de partida para la realización de vastos estudios orientados a esclarecer los detalles que las modernas tecnologías no revelan; cosas como la antigüedad de la estructura, su uso y todas las implicaciones que se deriven.

En cuanto a la población maya estimada que alguna vez habría prosperado en esta región, el arqueólogo Francisco Estrada-Belli, afiliado a la National Geographic, cree que según la nueva evidencia es completamente posible que hasta 15 millones de personas pudieron haber vivido en el área. El experto señala que debido a la gran cantidad de información por analizar, tomará bastante tiempo comprender por completo toda la evidencia que se ha adquirido.