Beneficios Redes Sociales

Los niños y jóvenes que por distintas circunstancias carecen de una familia que pueda cumplir con su función de crianza y protección, pasan a estar bajo el cuidado estatal, en donde los entes gubernamentales o autoridades locales, asumen la responsabilidad de su adecuado desarrollo. Esta particular situación suele exponer a los niños y jóvenes a entornos de vulnerabilidad, los cuales se distinguen por propiciar la mala salud mental.

Hasta ahora se pensó que la interacción con Facebook, Instagram y Whatsapp, entre otros, sólo representaba un riesgo para estos jóvenes; sin embargo, un estudio realizado por investigadores de la Universidad de East Anglia, en Inglaterra, muestra los beneficios que las redes sociales pueden aportar a los jóvenes que se encuentran bajo el cuidado del estado.

A fin de crear una imagen en profundidad de cómo los jóvenes bajo el cuidado estatal utilizan computadoras portátiles, teléfonos inteligentes y aplicaciones de redes sociales, los investigadores llevaron a cabo más de 100 observaciones en cuatro hogares residenciales durante un período de siete meses.

Las observaciones implicaron una visión en primer plano de cómo diez jóvenes usaban las redes sociales como parte de su vida cotidiana. En complemento se realizaron grupos focales y entrevistas con los jóvenes y sus cuidadores.

Los especialistas encontraron que los jóvenes examinados usaban aplicaciones de redes sociales para estar al día con sus amigos y, en algunos casos, con sus familiares o cuidadores anteriores. Pero eso, en vez de representar un riesgo para su bienestar, en realidad les proporcionó un sentido de pertenencia y conexión.

El apoyo emocional que obtuvieron de personas fuera del entorno de cuidado, vía redes sociales, resultó muy importante, especialmente para aquéllos que con frecuencia informaron sentirse inútiles, deprimidos y aislados.

La investigación muestra que para las personas que se ven obligados a cambiar de ubicación con frecuencia, es mejor tener una red más amplia de amigos, para minimizar el potencial daño emocional que suponen estos traslados. Esto es crucial, ya que los jóvenes que están expuestos a estos movimientos, suelen expresar que los hacen sentir psicológicamente perdidos.

Para los autores del estudio resultó tranquilizador que todos los jóvenes involucrados en la investigación protegieran su privacidad en línea; aunque las ideas de privacidad discreparon mucho entre los profesionales a cargo de su cuidado y los jóvenes. En algunos casos, los jóvenes sentían que los profesionales intentaban conectarse con ellos en las redes sociales para controlarlos, lo que consideraban un intento de quebrantar su privacidad.

El Dr. Simon Hammond, autor principal de la investigación, señaló:

Administrar sus propios asuntos en línea se está convirtiendo en una parte importante de la transición de los adolescentes a la edad adulta, por lo que los trabajadores sociales y los cuidadores deben apoyarlos para que lo hagan de una manera segura y saludable.

Muchos jóvenes todavía están descubriendo cómo manejar las redes sociales, y no hay duda que existe la posibilidad que generen un impacto negativo en ellos; pero claramente, también hay aspectos positivos, incluso para los jóvenes vulnerables que se encuentran bajo el cuidado estatal. La meta a alcanzar es descubrir cómo aprovechar estos aspectos al máximo.