Zika Embarazo

Cuando se comprobó que el virus Zika provocaba defectos de nacimiento, parecía tomar al mundo desprevenido y surgió una gran cantidad de investigaciones que abordaban el tema, logrando avances significativos.

Inicialmente se pensó que se trataba de una particularidad exclusiva de este flavivirus, pero un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Washington en San Louis, sugiere que el virus del Nilo Occidental y el virus Powassan, ambos primos del Zika, pueden infectar y lesionar fetos en ratas gestantes y replicarse eficientemente en tejidos maternos y fetales de humanos.

En el estudio, los investigadores evaluaron la capacidad de infectar la placenta y el feto en ratas embarazadas de dos flavivirus relacionados con el Zika: el virus del Nilo Occidental y el virus Powassan; así como de dos alfavirus: el virus del Chikungunya y el virus Mayaro.

Los cuatro virus causaron infección placentaria; sin embargo, en las ratas infectadas con alfavirus no se produjo muerte fetal; en contraste, en las ratas infectadas con flavivirus, casi el 50% de los fetos murió.

Además, los estudios de replicación viral ex vivo en explantes placentarios humanos, mostraron que los virus del Nilo Occidental y Powassan, se replicaron más eficientemente en comparación que los alfavirus.

El investigador Jonathan Miner, profesor en el Departamento de Microbiología Molecular de la Universidad de Washington y uno de los autores del estudio, señaló que todavía no está claro por qué estos flavivirus neurotrópicos pueden infectar y replicarse en el tejido placentario humano o causar la muerte fetal en ratones.

Los investigadores infectaron a las ratas embarazadas con los virus; transcurridas dos semanas examinaron las placentas y los fetos, encontrando que todos tenían ARN viral. Pero, por mucho, las mayores cantidades se encontraron en los animales infectados con los flavivirus, especialmente el virus del Nilo Occidental.

Al realizar una inspección minuciosa de los órganos y tejidos de algunos de los fetos, los investigadores encontraron que, en el caso de las infecciones del Nilo occidental, se había producido un rango de daño cerebral, que en algunos casos llegó a ser severo.

Posteriormente, los investigadores examinaron el comportamiento de los virus en muestras de tejido placentario a mitad de la gestación (materna y fetal) de donantes humanos. Descubrieron que, si bien el virus Powassan y el virus del Nilo occidental se replicaban fácilmente en todas las muestras, los alfavirus mostraban una replicación significativamente menos eficiente.

Los autores del estudio señalan que su intención no es crear alarma y pánico, ya que la infección placentaria no significa que el feto esté definitivamente infectado. Pero señalan que si un virus puede replicarse en las tres capas de la placenta, es mucho más probable que supere la barrera placentaria y afecte al feto.

Al referirse a las implicaciones de la investigación, el Dr. Miner manifestó: “Si podemos entender cómo un feto se protege contra los virus, algún día podremos aprovechar estos mecanismos para prevenir las infecciones congénitas.”