Investigadores de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, descubrieron recientemente los mecanismos únicos de un anticuerpo que bloquea el efecto inmune detrás de las reacciones alérgicas. El notable hallazgo podría servir de fundamento para el desarrollo de una medicina para la alergia mucho más efectiva que las disponibles en la actualidad.

Esperando encontrar nuevos métodos para mejorar los tratamientos existentes, el equipo de investigadores de los Departamentos de Ingeniería y Biología Molecular y Genética, junto con investigadores alemanes, identificaron cómo un anticuerpo específico es aparentemente capaz de inactivar por completo los procesos alérgicos.

Generalmente, una persona alérgica produce altos niveles del anticuerpo de alergia humano (IgE) en respuesta a la exposición a alérgenos externos. Estas moléculas circulan en la sangre y se cargan en las células efectoras del sistema inmune, lo que desencadena la producción de histamina y por lo tanto una reacción alérgica inmediata.

El anticuerpo recientemente identificado interactúa en un complejo proceso bioquímico en el cuerpo humano, mediante el cual evita que los IgE se adhieran a las células inmunes, evitando así que se produzcan todos los síntomas alérgicos.

La función del anticuerpo es interferir en la unión de los IgE a los dos efectores específicos (CD23 y FceRI) en las células inmunes, lo que hace que sea imposible que la molécula de la alergia se les adhiera.

Al respecto, el Dr. Edzard Spillner, del Departamento de Ingeniería Inmunológica de la UA y autor principal del estudio, comentó:

Una vez eliminados los IgE en las células inmunes, no importa que el cuerpo produzca millones de moléculas de IgE específicas para alérgenos, la reacción alérgica y sus síntomas asociados no ocurrirán.

En el laboratorio, tomó sólo 15 minutos interrumpir la interacción entre las moléculas de la alergia y las células inmunes. Los investigadores han llevado a cabo experimentos con células sanguíneas de pacientes alérgicos al polen de abedul y al veneno de insectos. Sin embargo, el método puede transferirse a prácticamente todas las demás alergias.

Hoy en día, uno de cada tres europeos sufre de enfermedades alérgicas, y la prevalencia aumenta constantemente. Las opciones de tratamiento son limitadas, pero los investigadores ahora esperan que sus hallazgos allanen el camino para desarrollar tipos completamente nuevos de medicamentos para la alergia.

A diferencia de la mayoría de los anticuerpos terapéuticos ya disponibles en el mercado, el nuevo anticuerpo no necesariamente tiene que ser inyectado en el cuerpo. Debido a su estructura química, puede ser inhalado o ingerido, y estas alternativas de consumo son más fáciles, baratos y mucho más cómodos de manejar para los pacientes.

Sin embargo, a pesar de los prometedores resultados, antes de que se puedan producir nuevos medicamentos para la alergia, los investigadores deberán realizar una amplia gama de ensayos clínicos para documentar el efecto y la seguridad del anticuerpo.