Al menos cinco tiendas de informática están vendiendo equipos de minería de criptomonedas en el Centro Comercial Sim Lim Square de Singapur. El complejo de seis pisos es conocido principalmente por atraer a turistas de toda Asia con sus artículos electrónicos baratos, gangas de compras y muchos repuestos de computadoras y tiendas de servicio.

Sin embargo, los singapurenses en estos días quieren más hardware de criptomonedas que otro teléfono móvil o computadora portátil para juegos, y las empresas locales están adoptando para satisfacer esta demanda.

El propietario de una tienda, Wilson Josup, vende una decena de equipos semanalmente, a diferencia de uno o dos cuando comenzó a venderlos hace unos seis meses. Dijo que, según testimonios de clientes, permitir que una plataforma de S$ 4,000 opere sin parar puede ganar alrededor de S$ 400 al mes. Y los clientes van desde aquellos en sus 20 hasta jubilados, le dijo al South China Morning Post. “La mayoría de mis clientes me pedían que ayudara a transferir las plataformas de sus casas a un centro de datos porque no les gusta el calor y el ruido”, señaló Josup, agregando que su margen de ganancia en cada plataforma rondaba el 10%.

La propietaria de otra tienda, Trecia Tay, aún no ha vendido ninguna plataforma minera, pero explica que ahora recibe alrededor de diez consultas sobre ellas cada semana, cinco veces la cantidad de preguntas de hace apenas tres meses.

Cuando el gobierno de China comenzó a amenazar con tomar medidas drásticas contra las actividades relacionadas con bitcoin bajo su jurisdicción, una serie de empresas chinas migraron oficialmente a la nación insular, incluidos los exchanges de bitcoin y los mineros. El país se beneficiará mucho más de esta tendencia si continúa brindando un entorno normativo estable y servicial.

Más allá de Singapur, esta historia ejemplifica cómo los mineros de criptomonedas están saturando el mercado de computadoras minoristas en todo el mundo. En un asunto relacionado, el fabricante de GPU Nvidia solicitó recientemente a los minoristas que tomen medidas para tratar de garantizar que sus productos lleguen a manos de los jugadores, no de los mineros.