El tiempo necesario para que el cáncer de mama se disemine varía entre los pacientes; a pesar de los esfuerzos realizados por los investigadores, no se sabe mucho sobre los mecanismos que controlan este proceso. En este contexto, los resultados de un estudio realizado por científicos de la Universidad de Liverpool, explican cómo el cáncer de mama se dispersa a los pulmones y aporta nueva información que podría resultar clave para prevenir la progresión de la enfermedad.

La metástasis del cáncer de mama, es decir, la diseminación de células tumorales que se originalmente se formaron en el seno a otros órganos, sigue siendo la principal causa de muerte por cáncer en el género femenino, lo que se ve acentuado por la resistencia desarrollada a las terapias establecidas.

Los macrófagos son las células inmunes más abundantes en el tumor de mama y pueden tanto inhibir como apuntalar la progresión del cáncer. Con el objetivo de desarrollar terapias más efectivas contra esta enfermedad, el equipo de investigación realizó un estudio para obtener una mejor comprensión de cómo los macrófagos asociados con el cáncer de mama estimulan la metástasis.

Al respecto la Dra. Ainhoa ​​Mielgo, del Departamento de Medicina del Cáncer de la UL y líder del equipo de investigación, comentó: “Una mejor comprensión de los mecanismos subyacentes a la propagación metastásica del cáncer de mama es fundamental para mejorar el tratamiento y la calidad de vida de los pacientes”.

Durante el estudio, los investigadores encontraron que los macrófagos expresan altos niveles de la proteína llamada factor de crecimiento similar a la insulina (IGF, por sus siglas en inglés) 1 y 2, y esto ayuda a que las células de cáncer de mama metastásicas crezcan en los pulmones.

IGF-1 y IGF-2 son hormonas que se encuentran naturalmente en su sangre. Su labor principal es regular los efectos de la hormona del crecimiento (GH) en el cuerpo. Sin embargo, como se muestra en este estudio, los tumores también pueden expresar estas proteínas para ayudar en su crecimiento y hacer metástasis a otros órganos.

Los investigadores descubrieron que hubo una reducción significativa en el crecimiento de células tumorales y metástasis pulmonares en modelos preclínicos de cáncer de mama, cuando se bloquearon los IGF en combinación con el medicamento paclitaxel, un agente quimioterapéutico utilizado comúnmente para tratar algunos de los tipos de cáncer de mama más agresivos.

Los autores de la investigación expresan sentirse complacidos por los hallazgos del estudio, ya que proporcionan razones fundamentales para impulsar aún más la combinación del fármaco paclitaxel con bloqueadores de IGF para el tratamiento del cáncer de mama invasivo.

La Dra. Lucy Ireland, coautora del estudio, concluyó: “Estamos muy satisfechos con nuestros hallazgos, ya que evidenciamos que en modelos preclínicos de cáncer de mama, la terapia de combinación es más efectiva que el tratamiento actual, lo que es un paso importante”.