Las fantásticas predicciones de los escritores de ciencia ficción parecen tener un futuro viable, después de que los científicos de la Universidad de Bristol desarrollaran una tecnología que podría sentar las bases para la levitación de grandes objetos, incluso de humanos.

Durante décadas los investigadores han intentado levitar objetos utilizando sólo el poder del sonido, pero siempre ha sido imposible mantener un elemento estable si éste era más grande que la longitud de onda del sonido. Los objetos inevitablemente terminaron girando de manera incontrolable y, finalmente, siendo arrojados lejos de los haces acústicos.

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Pero ahora los especialistas afirman haber resuelto el problema. En lugar de utilizar un campo giratorio de sonido para mantener un objeto en su lugar, han construido un dispositivo que convierte ondas de sonido en mini tornados.

El equipo de Bristol descubrió que podían estabilizar los haces acústicos al cambiar rápidamente la dirección en que giraban los vórtices sonoros. También lograron aumentar el tamaño del núcleo silencioso, permitiendo que el dispositivo fuera capaz de mantener suspendidos objetos más grandes.

Este nuevo enfoque permite a los investigadores superar la barrera de tamaño, lo que podría  usarse en aplicaciones que requieren posicionamiento y manipulación cuidadosa de objetos, por ejemplo, procedimientos médicos como la eliminación de cálculos renales.

En una demostración, los investigadores pudieron sostener una bola de poliestireno de 2 cm de diámetro en una posición estable en el medio del dispositivo de tracción acústica usando ondas de sonido ultrasónicas a una frecuencia de 40 kilohertz (kHz), que es inaudible para los humanos, pero puede ser escuchado por ciertos animales, como murciélagos.

La esfera tenía más del doble del tamaño de la longitud de onda del sonido a 40 kHz, lo que indica que la técnica es prometedora para la levitación de objetos mucho más grandes.

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En referencia a los resultados, el autor principal de la investigación, el profesor Asier Marzo, del Departamento de Ingeniería Mecánica de Bristol, comentó:

Nuestro trabajo abre la puerta a muchas aplicaciones nuevas entre las que se podrían encontrar el control sin contacto de cápsulas de drogas o instrumentos microquirúrgicos dentro del cuerpo humano; también podría ser posible mover y manipular elementos frágiles de una manera completamente nueva.

Quizás lo más impresionante es que la investigación sugiere que esta técnica podría ser escalable hasta alcanzar proporciones antes inimaginables. Al respecto el investigador asociado Mihai Caleap, manifiesta: “En el futuro, con más poder acústico será posible levitar objetos aún más grandes. Pronto, ‘flotar en el aire’ podría pasar de ser sólo una ficción a ser una realidad.”

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