Una investigación realizada por científicos de la Universidad de Queens en Belfast, Irlanda del Norte, reveló que existe una versión de lateralidad en los gatos asociado al género, encontrando que la mayoría de los machos muestran preferencia a ser zurdos, mientras que la mayor parte de las hembras se mostraron mayormente diestras.

Hasta ahora, la mayoría de los estudios sobre la preferencia de las extremidades de los animales se han centrado en llevar a cabo desafíos experimentales forzados.

En este caso, los investigadores estudiaron a 44 gatos, 24 machos y 20 hembras, con edades comprendidas entre 1 y 17 años, los cuales en su totalidad habían sido esterilizados; el aspecto diferenciador de esta  investigación fue que las observaciones se realizaron en sus propios hogares, a fin de que se pudiera reunir información mientras realizaban sus tareas cotidianas.

En una parte del estudio, se solicitó a los propietarios de las mascotas que suministraran información basada en los comportamientos espontáneos de los gatos mientras realizaban sus vidas rutinarias, como bajar escaleras, escarbar en la caja de arena, o si el gato prefería dormir o descansar en el lado izquierdo o derecho del cuerpo.

Además, los gatos participaron en lo que se llama una prueba “forzada”, en la cual tuvieron que buscar comida dentro de un aparato experimental de tres niveles. Esta tarea también se hizo en casa usando un tipo de torre de alimentación, donde los gatos podían acceder a los alimentos a través de los agujeros.

Los gatos como especie parecen no tener una tendencia general, pero cuando se estudian por género sí. Los investigadores encontraron que el 73% de los gatos mostraba preferencia cuando usaban sus patas cuando buscaban alimentos, el 70% utilizaba la misma pata al bajar las escaleras y el 66% prefería una pata para ingresar a la bandeja de arena.

Cuando los investigadores fueron interrogados acerca de la utilidad de este estudio, la autora principal del estudio, Dra. Deborah Wells, del Centro de Comportamiento Animal de la UQ, indicó:

Más allá de la mera curiosidad, puede ser valioso conocer la preferencia motora de la mascota. Hay sugerencias de que la preferencia de las extremidades podría ser un indicador útil de vulnerabilidad al estrés. Animales ambilaterales, es decir, sin preferencia por un lado u otro, y aquellos que están más inclinados al dominio de los miembros izquierdos, por ejemplo, parecen ser más frívolos y susceptibles, que aquellos que se inclinan más hacia el uso de las extremidades derechas.

La preferencia de las extremidades se asocia con una mayor actividad de la corteza motora contralateral. Por lo tanto, la observación de una extremidad o pata preferida puede considerarse una indicación de lateralidad cerebral.

Los animales zurdos, en quienes el hemisferio derecho del cerebro tiende a ser dominante, muestran respuestas de miedo más fuertes que los animales diestros, cuyo hemisferio cerebral dominante es el izquierdo.

Por lo tanto, al conocer si un animal muestra preferencia de extremidad diestra o zurda (o es ambilateral) podemos entender un poco más acerca de qué lado del cerebro está confiando y, por lo tanto, su vulnerabilidad al estrés.