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Facebook sigue dando de qué hablar por sus recientes comentarios sobre el impacto de las redes sociales en nuestra vida cotidiana, y ha reconocido públicamente que su plataforma no siempre es positiva para la democracia.

A través de su blog, en una serie de entradas tituladas ‘Preguntas Difíciles’, ejecutivos de Facebook y expertos externos evaluaron el impacto de la empresa en las  elecciones, la política y las noticias falsas.

Por ejemplo, la compañía habló del daño que Internet puede ocasionar incluso a una democracia que funciona bien en lugar de los daños causados específicamente por Facebook. Sin embargo, sí admite un poco más de responsabilidad, llevando a la empresa un paso más allá de los comentarios de Mark Zuckerberg, donde afirmó que era descabellado pensar que la red social hubiese influido en las elecciones de 2016 en Estados Unidos.

Como dice Katie Harbath, directora de política global y extensión gubernamental de Facebook, este fue el momento en que la empresa comenzó a reconocer su influencia en la democracia, para bien o para mal. La publicación revela:

Desde la primavera árabe hasta las elecciones en todo el mundo, las redes sociales parecían positivas (…) la última campaña presidencial estadounidense cambió eso, Facebook debería haber sido más rápida para identificar la injerencia extranjera y las noticias falsas.

En otra de las publicaciones, Facebook habla del compromiso cívico, a través de su ejecutivo Samidh Chakrabarti. Allí señala muchos aspectos positivos, como por ejemplo, que la empresa ayuda a mantener informada a la gente sobre política, y que es un lugar para el debate, sin embargo, advierte que la empresa nunca será capaz de erradicar por completo estos problemas.

Desde noviembre de 2016, Facebook se ha movido para abordar estas cuestiones de manera concreta. Este mes, la compañía comenzó a rediseñar el Feed de Noticias, minimizando el contenido de los canales de noticias para dar prioridad a la actividad de los amigos. También empezará a preguntar a los usuarios en qué fuentes confían.

Sin embargo, cabe la posibilidad de que estas medidas también agraven los problemas existentes. Si los usuarios reciben menos noticias de fuentes de noticias reales, es más probable que compartan historias sensacionalistas.

También es importante señalar que, aunque gran parte de la atención de Facebook se centra en los Estados Unidos y la influencia de Rusia en las elecciones de 2016, en otras partes del mundo la situación es más grave.

Un reciente informe de BuzzFeed en Camboya, ilustró el papel problemático de Facebook en la política, con el primer ministro Hun Sen, quien el año pasado silenció a su principal partido opositor, utilizando la red social para impulsar los mensajes pro-gubernamentales mientras identificaba y encarcelaba a sus críticos.