Realbotix Robot Transgenero

La tecnología ha demostrado que los robots sexuales pueden venir en todas las formas y tamaños, incluso con características personalizadas. Una de las compañías que se encuentra a la vanguardia en el sector de la robótica para el entretenimiento sexual es Realbotix, de la que recientemente informamos que se encontraba desarrollando los primeros robots sexuales masculinos.

¿Robots transgénero?

Realbotix es un fabricante que se ha quitado los complejos en cuanto a estos productos, y en los últimos años han provocado un gran debate sobre el futuro del sexo y cómo la tecnología afectará a nuestras relaciones. Sus robots están equipados con Inteligencia Artificial (IA), a través de la cual pueden generar conversaciones y tener características muy cercanas a las humanas.

Ahora, la compañía quiere terminar de diversificar su catálogo de robots sexuales con la creación de los primeros robots transgénero. Así lo ha afirmado el director de la firma con sede en California en una entrevista a The Sun. En este sentido, Guile Lindroth reveló:

Creemos que hay un mercado no sólo para los transexuales, sino también para cualquier otra preferencia sexual de género.

¿Por qué no es posible que un robot transgénero tenga éxito?

Desafortunadamente para Realbotix, crear un robot de sexo transgénero es prácticamente imposible. En concreto, contar con  un robot transgénero se traduce en la posibilidad de contar con robos con genitales desmontables, como un pene para robots de sexo femenino.

Christine Burns MBE, activista de los derechos de las personas transgénero, dijo a The Sun que estas muñecas promueven una idea dañina de esta comunidad y no se parecen en nada a las personas transgénero que conocemos. Burns añadió que las muñecas refuerzan la idea de que las mujeres transgénero son objetos sexuales.

Más allá de este debate, lo cierto es que la identidad de género de una persona se basa en cómo su idea de masculinidad y feminidad le permiten interactuar dentro de la sociedad con los demás y consigo misma. Por ello es que, cuando nacemos, pese a que todos tenemos nuestros órganos genitales, no es posible afirmar con seguridad si en el futuro dejaremos de ser hombres o mujeres por elección propia.

Alguien podría identificarse como transgénero si su identidad no coincide con el género con el que nació.  Por estas razones, un robot no puede ser transgénero. Porque, por muy buena que sea su programación, los robots no tienen una conciencia humana o la conciencia de sí mismos para tener una identidad. Y si los robots sexuales tuvieran conciencia, los problemas de la humanidad serían otros.