Microondas

Un equipo de investigadores de la Universidad de Manchester llevó a cabo el primer estudio exhaustivo sobre los impactos ambientales de los hornos de microondas, considerando su ciclo de vida completo; los resultados son tan sorprendentes como preocupantes.

Descubrieron que los microondas en suelo europeo, emiten 7,7 millones de toneladas de dióxido de carbono, lo que equivale a las emisiones anuales de 6,8 millones de automóviles. La cantidad de electricidad que consumen también tiene un fuerte impacto medioambiental, consumiendo alrededor de 9,4 terawatts por hora, el equivalente a la energía anual generada por tres grandes centrales eléctricas de gas.

Estos números son igualmente impactantes cuando se descomponen en lo que consume un microondas por sí solo. Con una vida útil de aproximadamente 7 años, un microondas consume alrededor de 573 kilovatios-hora de electricidad. Esa es la misma cantidad que consumiría una bombilla LED de 7 vatios si estuviera encendida ininterrumpida durante 9 años.

Los microondas alcanzan estas cifras, principalmente cuando están en modo de espera. Es particularmente alarmante, ya que muchos consideran que estos artefactos son esenciales para la cocina.

El estudio utilizó la evaluación del ciclo de vida (ACV) para estimar los impactos de las microondas, teniendo en cuenta su fabricación, uso y gestión del desecho al final de la vida útil.

Los investigadores analizaron 12 factores ambientales diferentes, incluidos el cambio climático, el agotamiento de los recursos naturales y la toxicidad ecológica.

La investigación muestra que los principales “puntos críticos” medioambientales para la producción de dióxido de carbono, son los materiales utilizados para producir los microondas, el proceso de fabricación y la gestión de los residuos al final de su vida útil.

Por ejemplo, el proceso de fabricación por sí solo contribuye con más del 20 por ciento al agotamiento de los recursos naturales y al cambio climático.

Y luego está el desperdicio. Debido a que cuestan poco, las personas están desechando más microondas que nunca. Como resultado, los equipos eléctricos descartados, como los microondas, son uno de los flujos de desechos de más rápido crecimiento en todo el mundo.

El autor principal del estudio, Dr. Alejandro Gallego-Schmid, profesor en la Facultad de Ingeniería Química y Ciencias Analíticas de la UM, manifestó: 

Dado que los microondas representan el mayor porcentaje de ventas de todo tipo de hornos en la Unión Europea, es cada vez más importante comenzar a abordar su impacto sobre el uso de los recursos y el desperdicio al final de su vida útil.

Pero los consumidores no son los únicos culpables de la cantidad de microondas que se convierten en desechos perjudiciales. Al igual que muchos otros dispositivos eléctricos, como lavadoras, lavavajillas e incluso teléfonos inteligentes, no están diseñados para durar. Los hornos de microondas en la actualidad tienden a durar 7 años menos que hace un par de décadas.

El equipo de investigación señala que una de las soluciones más expeditas es fomentar la reducción de su uso, y resaltan que con simplemente ajustar la configuración de tiempo en el microondas a exactamente lo que debería ser, se haría una gran diferencia.