Youtube Mobile

Los problemas que YouTube ha tenido con respecto al contenido que se muestra en su plataforma se han agudizado recientemente. En concreto, los videos extremistas y el contenido inapropiado para el público infantil han sido los principales detonantes de la polémica. Esta situación está alejando paulatinamente a los anunciantes, y por ello, Google ha decidido analizar de forma más estricta el contenido de las cuentas Premium.

Según un informe de Bloomberg, que cita a fuentes cercanas a la empresa, Google desea vigilar ‘intensamente’ los videos que hacen parte de Google Preferred, un grupo de canales que son populares en YouTube, cuyo espacio para publicidad es vendido a mayor costo a los anunciantes.

Los encargados de vigilar la lista de usuarios VIP de la plataforma serán humanos y la inteligencia artificial de la compañía. La publicación afirma que la empresa detrás de la plataforma de videos comunicó a sus socios publicitarios sobre esta revisión. De esta forma, los humanos y los robots se unirán para determinar cuáles videos son inapropiados para las empresas anunciantes, con la finalidad de que no se repita el capítulo que sufrieron Verizon y AT&T, en cuyas cuentas se mostró contenido de odio el año pasado.

Mejores opciones para los anunciantes

En una declaración similar que fue enviada a diversos medios de comunicación, YouTube no ha confirmado los planes que menciona la publicación de Bloomberg, pero aseguran que escuchan las peticiones de sus socios para darles mejores garantías. En este sentido, la empresa dijo:

Creamos Google Preferred para ayudar a nuestros clientes a alcanzar fácilmente a las audiencias más apasionadas de YouTube, y hemos visto una fuerte tracción durante el último año con una cifra récord de marcas. Como hemos dicho recientemente, estamos discutiendo y buscando la retroalimentación de nuestros socios de marca sobre las formas de brindar aún más garantías para aquellos que compran upfronts.

Estos upfronts no son otra cosa que las presentaciones para los anunciantes, y consiste en un proceso de ventas que se realiza anualmente en la industria publicitaria y donde las marcas adquieren el compromiso de comprar de forma anticipada parte de los espacios publicitarios. Normalmente estos acuerdos se desarrollan en mayo, fecha en la cual, durante el año pasado, ya YouTube había sido sacudida por el contenido extremista.