Ciego

La diabetes es una condición crónica asociada con un nivel anormalmente alto de glucosa en la sangre, provocada por la producción insuficiente insulina en el páncreas. A nivel mundial, la incidencia de diabetes tiene una prevalencia significativa y se está convirtiendo en una carga importante de salud pública. Según la Federación Internacional de Diabetes en 2015, aproximadamente 382 millones de personas sufrían diabetes en todo el mundo.

La retinopatía diabética es la complicación más común de los diabéticos; es causada por una alteración en los vasos sanguíneos, es decir, hinchazón o filtración de los vasos sanguíneos de la retina.

Investigadores de la Universidad Johns Hopkins han encontrado una potencial manera de detener o incluso revertir la ceguera relacionada con la diabetes. En experimentos con ratones, los científicos encontraron una proteína que desencadena la pérdida de la visión causada por la retinopatía diabética y la oclusión de la vena de la retina.

En sus experimentos los investigadores suprimieron la proteína conocida como factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF) en el ojo, logrando restablecer el flujo sanguíneo normal en la retina, ofreciendo una posible alternativa para tratar la ceguera relacionada con la diabetes.

Durante el estudio, los científicos observaron que un aumento de los niveles de VEGF en la retina atrae glóbulos blancos, donde se adhieren a las paredes de los vasos sanguíneos y obstaculizan el flujo sanguíneo. La reducción o el bloqueo de la proteína VEGF con un anticuerpo, provocó que los glóbulos blancos se disiparan, abriendo los vasos cerrados y restableciendo el flujo sanguíneo al área.

Para realizar las pruebas, los investigadores prepararon a seis ratones genéticamente modificados para sobreexpresar la proteína VEGF cuando se les administraba un medicamento llamado doxiciclina. Después de tres días de sobreexpresión de la proteína, el equipo observó que los glóbulos blancos se acumulaban en los vasos sanguíneos de la retina.

Cuando dejaron de sobreexpresar la proteína VEGF en estos ratones, 17 días más tarde, descubrieron que los grumos de glóbulos blancos se habían resquebrajado y el flujo de sangre volvía a las áreas de la retina donde había sido obstaculizada.

EL Dr. Peter A. Campochiaro, del Departamento de Oftalmología y Neurociencia de la Facultad de Medicina de Johns Hopkins y autor principal del estudio, comenta: “Nuestro estudio demuestra que sería útil bloquear la proteína VEGF en todas las etapas y no sólo avanzada la enfermedad, cuando los síntomas de ceguera son evidentes.”

Pero con los enfoques actuales esto no es práctico, ya que se requeriría la inyección de proteínas anti-VEGF en los ojos cada 4 o 6 semanas. Sin embargo, se tiene la esperanza de que la tecnología que ya está en desarrollo, permita la administración sostenida de medicamentos anti-VEGF y la terapia génica para expresar las proteínas anti-VEGF en los ojos, lo que hará que el tratamiento sea más factible.