En un esfuerzo colaborativo que incluyó la participación de científicos de la Universidad de Boston, la Universidad Johns Hopkins, la Universidad de Pavia, la Escuela de Medicina de Harvard y la Universidad de Leicester, se logró el desarrollo de un nuevo compuesto con la capacidad de inhibir el crecimiento de células de melanoma. Esta investigación podría allanar el camino para el desarrollo de una nueva clase de terapias contra el cáncer que brinden  mayor seguridad y eficacia.

El término “epigenética” se utiliza para definir los procesos moleculares que influyen en los cambios en la expresión génica, sin afectar la secuencia de ADN original. El cuerpo puede activar o desactivar los genes mediante cambios epigenéticos. Estos cambios pueden dar lugar a modificaciones celulares que pueden provocar la conversión de una célula de normal a cancerosa, y también pueden promover el crecimiento del tumor y la resistencia al tratamiento.

El nuevo compuesto llamado Corin puede dirigirse a proteínas epigenéticas específicas. A través de este mecanismo, podría ser posible mejorar significativamente la condición del paciente, sin efectos adversos no deseados.

La especificidad de doble objetivo del compuesto Corin, lo convierte en un inhibidor atractivo de las modificaciones epigenéticas, ya que permite una selección selectiva de los complejos epigenéticos, más específicamente, inhibe la actividad de la desmetilasa y la desacetilasa celular.

La Dra. Rhoda M. Alani, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston y coautora del estudio, comentó sobre el potencial impacto de los hallazgos: “Se prevé que este nuevo compuesto tendrá una eficacia significativa en el tratamiento de melanomas humanos y otros cánceres, ya sea como terapia independiente o en combinación con otras terapias dirigidas o basadas en la inmunidad.”

Los investigadores emplearon un sistema de cultivo de células de melanoma para evaluar la eficacia del compuesto Corin y determinaron varias actividades relacionadas con el cáncer; el crecimiento, la diferenciación y la migración celular, se vieron afectados in vitro. Modelos de melanoma experimentales adicionales demostraron que el compuesto podría inhibir el crecimiento de células tumorales sin efectos secundarios.

El equipo notó que la efectividad de las terapias epigenéticas dirigidas no puede limitarse al campo de la oncología, ya que se sabe que los cambios epigenéticos también afectan el sistema inmune.

Los autores del estudio concluyen señalando que esperan que los resultados de esta  investigación establezca las bases para desarrollar una nueva clase de terapias más potentes y efectivas contra el cáncer, así como el desarrollo de reactivos dirigidos a los eventos epigenéticos en enfermedades inmunes y otras enfermedades de influencia epigenética.

Escribir un comentario