De acuerdo a estimaciones de la Organización Mundial de Salud, la obesidad afecta a unas 650 millones de personas a nivel global; esta condición incrementa los niveles de riesgo de desarrollar diabetes, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer, entre otros perjuicios para la salud.

La fórmula para contrarrestar la obesidad se basa en ajustar los hábitos alimenticios e incorporar la práctica de actividades físicas; sin embargo, estas simples pautas no funcionan para todas las personas, lo que ha incentivado el desarrollo de una importante cantidad de alternativas que incluyen desde fármacos y lociones, hasta cirugías. A pesar de estos esfuerzos, aún sigue sin encontrarse la panacea para bajar saludablemente de peso.

En ese sentido, un grupo de investigadores de la Universidad de Singapur ha desarrollado un nuevo enfoque para reducir la grasa, el cual ha mostrado resultados prometedores en ensayos de laboratorio. Los investigadores creen que sus hallazgos podrían ofrecer una nueva forma de combatir la obesidad, una de las mayores cargas de salud pública de nuestro tiempo.

Se trata de un innovador parche cutáneo que combina una nueva forma de administrar medicamentos a través de microagujas que son capaces de transformar la grasa blanca, en grasa marrón.

La grasa marrón, o tejido adiposo marrón, suele recibir el calificativo de “grasa buena” porque quema las calorías que consumimos para generar calor. En contraste, la grasa blanca, o tejido adiposo blanco, se considera “grasa mala”, ya que simplemente se almacena por el exceso de calorías consumidas.

El parche cutáneo contiene cientos de microagujas, más delgadas que un cabello humano, cargadas con el fármaco agonista del receptor beta-3 adrenérgico, un medicamento que se utiliza para tratar las vejigas hiperactivas, o triyodotironina T3, que es una hormona tiroidea.

Cuando el parche se presiona contra la piel durante unos dos minutos, estas microagujas se incrustan en la epidermis y se desprenden del parche, que luego puede ser retirado. A medida que las agujas se degradan, las moléculas del fármaco se difunden lentamente en la grasa blanca que almacena energía debajo de la piel, convirtiéndolas en grasas marrones.

Cuando los investigadores probaron el parche cutáneo en ratones que fueron alimentados con una dieta alta en grasas durante 4 semanas, observaron resultados prometedores.

El investigador Chenjie Xu, de la Escuela de Ingeniería Química y Biomédica de la Universidad de Singapur, explica:

Con las microagujas incrustadas en la piel de los ratones, las grasas circundantes comenzaron a transformarse en 5 días, lo que ayudó a aumentar el gasto de energía de los ratones y provocó una reducción de grasa corporal.

Los animales incluso presentaron niveles más bajos de colesterol y ácidos grasos en la sangre, lo que resulta bastante prometedor.

Se ha estimado que el parche con el medicamento incluido, tenga un costo que ronda $ 3,50  por lo que se presenta como una solución de pérdida de peso asequible y fácil de usar para los humanos. Sin embargo, no veremos los parches en acción hasta que se completen los ensayos clínicos en humanos, que ya los investigadores están planificando realizar.

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