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Si hay algo que no podemos negar, es que el drama y la intriga es el plato preferido que ofrecen los medios de comunicación, especialmente cuando se trata de criptomonedas.  La mayoría de las menciones sobre criptomonedas e asocian a palabras como “burbuja”, “especulación”, o sobre cómo los grupos delictivos utilizan criptomonedas por razones desconocidas y ajenas a la mayoría de la comunidad.

Por supuesto, la Dark Web es usada por estos medios para explicarle a las personas cómo la gente usa Bitcoin y otras criptomonedas para comprar drogas, financiar el terrorismo, contratar asesinos, etcétera.  Sin embargo, esta percepción no se acerca a la realidad.  Esto se demostró durante un reciente foro organizado por la judicatura del Congreso de los Estados Unidos, donde se reveló que el uso de criptomonedas para actividades ilícitas es en realidad bastante pequeño.

Reduciendo el lavado de dinero

El foro se llevó a cabo para discutir el Proyecto de Ley S1241: Modernización de las leyes ALD para Combatir el Lavado de Dinero y el Financiamiento del Terrorismo.  El proyecto de ley está diseñado para dar a las fuerzas del orden las herramientas necesarias para prevenir, identificar y procesar a aquellas personas que desean quebrantar la ley.

El panel se interesó por un estudio de la Red de Justicia Tributaria que reveló que Estados Unidos es uno de los lugares más fáciles del mundo para que elementos criminales (traficantes humanos, políticos corruptos y terroristas) escondan dinero de forma ilícita.

El crimen como empresa global

Uno de los aspectos clave de la audiencia fue la forma en que se lleva a cabo la actividad delictiva a escala mundial. Los grupos criminales están siguiendo los pasos de economías y sistemas financieros que han pasado de ser locales a ser globales. Kenneth Blanco, fiscal general adjunto del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, dijo lo siguiente:

Las organizaciones delictivas transnacionales, los ladrones de criptomonedas, los grupos delictivos informáticos, los terroristas, los cárteles de la droga y los contrabandistas extranjeros por igual deben encontrar la manera de disfrazar los orígenes del producto de sus delitos para que puedan utilizar los beneficios sin poner en peligro su fuente.

Las actividades ilícitas son obviamente bastante populares. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito calcula que se recaudan anualmente más de US$ 2 billones por este concepto. El lavado de dinero es una preocupación clave y se puede hacer a través de múltiples métodos: tarjetas de acceso prepago, monedas digitales, efectivo ilícito y lavado de dinero basado en el comercio.

Sin embargo, a pesar de toda la mala prensa que las criptomonedas reciben por ser activos que facilitan de forma ilegal los bienes, la audiencia del Senado de los Estados Unidos en realidad presentó un panorama diferente. Según la subsecretaria adjunta para el financiamiento del terrorismo y crímenes financieros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, Jennifer Fowler, la moneda elegida para los malos todavía es el dólar antiguo. Ella afirma:

Aunque las criptomonedas se utilizan para transacciones ilícitas, el volumen es pequeño en comparación con el volumen de actividad ilícita a través de los servicios financieros tradicionales.

Sin embargo, no debemos esperar que los medios de comunicación, la televisión o las películas representen con precisión esta parte de la realidad, sobre todo si se tiene en cuenta que sus principales financistas son los banqueros que más repudian a las criptomonedas.