Alemania Regulacion Noticias Extremistas

Con la llegada del 2018 ha finalizado la etapa de transición de la Ley de Aplicación de Redes alemana, también llamada NetzDG. Luego de entrar el vigor el 1 de octubre de 2017, desde el día de ayer cualquier plataforma web que cuenta con más de 2 millones de usuarios debe aplicar métodos más efectivos de información y para eliminar el contenido ilegal.

En este caso, las redes sociales y otros servicios similares tienen 24 horas para aplicar nuevas medidas luego de que se les haya informado sobre el material que viola las regulaciones del país europeo, donde se incluyen las amenazas de violencia o las calumnias. Si la complejidad de los casos es más grande a nivel legal, el plazo se extenderá hasta un máximo de 7 días. Los sitios que no eliminen estas publicaciones ilegales se enfrentarán a multas de hasta 50 millones de euros.

Esta ley es aplicable a plataformas como YouTube, Facebook, Google, Twitter e Instagram, además de Reddit, Tumblr, VK e incluso Whatsapp. Por su parte, las redes profesionales como Xing y LinkedIn han quedado excluidas de las regulaciones.

Mayor nivel de control

El hecho de que se haya aprobado esta ley en junio del año pasado creó polémica en torno a la censura o a la restricción a la libertad de expresión inadvertida, al haber dejado las decisiones importantes en manos de las plataformas y no en las instituciones de aplicación de la ley, permitiendo que la impunidad fuese una posibilidad siempre presente ante ciertos hechos ilegales.

Desde ese entonces, cientos de organizaciones y activistas cuya lucha radica en la información libre, alzaron su voz contra partidos políticos de extrema derecha alemanes como Alternativa por Alemania, por sus discursos extremistas.

En ese momento, se planteó la posibilidad de que las personas que hicieran público cierto contenido pudieran quedar libres de penalizaciones si dicho contenido no implica una comunicación obligatoria con las autoridades, como publicar pornografía infantil o amenazas de actos violentos. En este sentido, las compañías están obligadas a reportar cuáles páginas eliminar y por qué a través de un informe anual.