Espasmos

Hay veces que cuando una persona se está quedando dormida, experimenta espasmos musculares involuntarios; ese efecto se conoce como tirón hipnagógico y ocurre en el periodo de transición entre la vigilia y el sueño.

Estas sacudidas hipnagógicas pueden ocurrir espontáneamente o pueden ser inducidas por algún sonido, luz u otros estímulos externos. Suelen presentarse en las piernas, pero no exclusivamente. Estas sacudidas involuntarias suelen estar acompañadas de alucinaciones, sueños paranoicos, la sensación de caerse y luces brillantes o ruidos fuertes que vienen del interior de la cabeza.

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Los tirones hipnagógicos son bastante comunes; algunas investigaciones sugieren que entre el 60 y el 70 por ciento de las personas los experimentan, aunque en muchos casos sin siquiera saberlo, ya que por lo general no se recuerdan, especialmente si no interrumpen el sueño de un acompañante de habitación.

Algunos científicos creen que ciertos factores, como el estrés, la ansiedad, la fatiga, la cafeína y  la falta de sueño, pueden aumentar la frecuencia o la gravedad de los tirones hipnóticos. La psicóloga  Michelle Drerup, especialista en medicina del sueño, señala que la actividad física intensa o el ejercicio en la noche, son variables que pueden favorecer la incidencia de los tirones hipnóticos. Pero lo cierto es que no se cuenta con investigaciones concluyentes sobre el tema.

Los investigadores tampoco están seguros de cuál es el origen de estas sacudidas hipnóticas, pero existen algunas teorías. Una hipótesis dice que los tirones hipnóticos son una parte natural de la transición del cuerpo del estado de alerta al sueño y ocurren cuando los nervios “fallan” durante el proceso.

Otra proposición acoge un enfoque más evolutivo para este fenómeno, explicando que los espasmos son un antiguo reflejo de los primates. De acuerdo a esta teoría, el cerebro esencialmente interpreta la relajación como una señal de que el primate dormido se está cayendo del árbol donde duerme, y hace que los músculos reaccionen rápidamente, lo que resulta consistente con la frecuente sensación de caerse asociada a los espasmos.

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En la mayoría de los casos, los tirones hipnagógicos son completamente normales y no hay nada de qué preocuparse. Sin embargo, si los tirones en sí mismos, o la ansiedad que experimentas al tenerlos, interrumpen significativamente el sueño, consulta a un especialista en sueño.

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