Mal Aliento

El mal aliento, médicamente llamado halitosis, puede tener una gran cantidad de causas, desde comidas condimentadas y acumulación de bacterias, hasta enfermedad hepática; sin embargo, el 3 por ciento de la población sufre de halitosis crónica sin origen aparente. Una nueva investigación revela una nueva causa para el mal aliento: una mutación genética.

Investigadores de la Universidad Radboud en los Países Bajos, han estado estudiando familias con mal aliento crónico durante varios años. Después de examinar muestras de aliento, sangre y orina de los individuos, los investigadores encontraron que cada miembro de la familia que sufría la desagradable condición, producía una gran cantidad de compuestos a base de azufre en su aliento, particularmente metanotiol, que se distingue por tener un desagradable olor.

Estudio revela por qué las mujeres mayores son menos saludables que los hombres mayores

El metanotiol es un compuesto que se produce durante la digestión, pero el cuerpo lo descompone naturalmente. Durante la investigación, los especialistas evidenciaron que los pacientes con halitosis también tenían una mutación en el gen SELENBP1. El gen produce la proteína de unión al selenio 1, que convierte el metanotiol en otros compuestos.

Esta mutación no permite que el metanotiol se descomponga adecuadamente y genera niveles elevados del compuesto en el torrente sanguíneo. Cuando la sangre llega a los pulmones, los compuestos de azufre maloliente se exhalan, lo que causa mal aliento.

Para confirmar esos hallazgos, investigadores de Universidad de California en Davis corrigieron genes en ratones para suprimir el equivalente del gen SELENBP1. Descubrieron que los ratones tenían bajos niveles de proteína de unión al selenio 1 y altos niveles de metanotiol y otros compuestos volátiles de azufre en su sangre.

El Dr. Kent C. Lloyd, del Departamento de Cirugía de la UC Davis y coautor del estudio, comentó:

Si bien no olfateamos las bocas de los ratones, sí evidenciamos altas cantidades de algunos de estos compuestos químicos formadores de olores en su sangre, lo que resulta consistente con los hallazgos que se encontraron en los pacientes con halitosis crónica.

Mover el ADN a una parte diferente del núcleo puede cambiar su funcionamiento

Los autores del estudio estiman que 1 de cada 90.000 personas porta la mutación genética en cuestión, que además de provocar halitosis, se le ha relacionado con cáncer, aunque de esta asociación no está del todo entendida.

Para esos casos no existe un tratamiento que pueda corregir o controlar la alteración en el gen SELENBP1, pero los estudios genéticos y una mejor comprensión del metabolismo del azufre, podrían servir de fundamento para el desarrollo de tratamientos en el futuro.

Más en TekCrispy