Jefes Inconsistentes

Resulta desconcertante cuando las personas en posiciones de autoridad se comportan de manera inconsistente, especialmente cuando se trata de asuntos de moralidad. Popularmente a las personas que tienen estados de ánimo volátiles y contrastantes se les llama “personajes de Jekyll y Hyde”, basados ​​en la afamada novela escrita por Robert Louis Stevenson, en la que el protagonista se comportaba de forma muy moral en algunas situaciones y muy inmoral en otras.

Un reciente estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Exeter en Reino Unido, reveló que los gerentes con personalidad “Jekyll y Hyde” generan  más tensión en la oficina, que aquellos que tienen mal genio todo el tiempo.

El hecho de no poder predecir cuál sería la reacción del jefe tuvo un efecto perjudicial en la productividad de los trabajadores. Para llegar a esta conclusión, los investigadores llevaron a cabo cuatro encuestas en tres empresas, dos en el Reino Unido y una en la India, en las que participaron 320 miembros del personal.

En el estudio, los investigadores midieron cómo se sentía el personal acerca de su gerente, determinando qué puntos de vista positivos y negativos tenían sobre ellos.

Luego de analizar los testimonios de los encuestados, los investigadores descubrieron que una relación pobre pero consistente con los gerentes, era mejor para los trabajadores que una relación que estuviera influenciada por los cambios de humor del jefe.

El impacto negativo fue más acentuado cuando los colegas no tenían una relación de apoyo con sus compañeros de trabajo.

El Dr. Allan Lee, de la Escuela de Negocios de la UE y autor principal del estudio, manifestó: “El enfoque generalmente es tratar de determinar si las relaciones entre el personal y los jefes son buenas o malas, pero a veces pueden ser ambas, y es importante medir eso.”

Los jefes recompensan y castigan a sus trabajadores, y esto tiene un impacto en la autoestima. Si el personal tiene que adoptar diferentes roles en diferentes momentos porque tienen un gerente que puede ser desagradable y agradable, lo ven de manera ambivalente.

Los autores del estudio señalan que es muy negativo para un empleado tener una percepción inconsistente referente a su jefe. Tener una actitud clara hacia ellos es mucho mejor para su desempeño. Si el jefe es una persona que puede ser agradable y desagradable a la vez, es difícil saber qué piensa y no se puede predecir cómo actuará.

Esto hace que sea difícil confiar en ellos; crea emociones negativas y hace que el personal se sienta ansioso, lo que provoca un bajo rendimiento en el trabajo.