Hueso Roto

Cuando se presenta una fractura ósea, el recurso de tratamiento más frecuente implica el uso de dispositivos como tornillos y pasadores metálicos, que mantienen unidas las piezas mientras el hueso se cura, lo que conlleva a un proceso que resulta doloroso, extenso y difícil.

Durante los últimos veinte años, la investigación sobre andamios cerámicos para la regeneración ósea, una alternativa de tratamiento, ha progresado rápidamente; sin embargo, siguen sin ser completamente eficaces. Esto plantea un escenario de búsqueda de opciones que permitan ofrecer un tratamiento que no suponga un agónico periodo de recuperación.

En ese sentido, un equipo de científicos de la Universidad de Sídney, informaron haber desarrollado un nuevo implante cerámico impreso en 3D, que repara los huesos rotos al unir las partes fracturadas para luego convertirse en hueso natural.

En estudios previos, mostraron que el material podría curar por completo los fracturados huesos del brazo de conejos. Ahora, los investigadores han demostrado que también puede reparar grandes fracturas de pierna en ovejas.

Según los científicos, las ovejas pudieron caminar inmediatamente después de la cirugía donde se colocó el implante. Sin embargo, durante cuatro semanas después de la cirugía, las ovejas caminaron con moldes de yeso para mejorar la estabilización durante todo el proceso de curación.

Tres meses después de la operación, los investigadores observaron una curación completa en el 25 por ciento de las fracturas, y esa cifra aumentó a 88 por ciento en el transcurso de un año. Pero una de las características más sobresalientes de esta propuesta es que cuando estos huesos crecieron nuevamente, los andamios del implante inicial se disolvieron gradualmente, lo que evita tener que someter al paciente a cirugías adicionales en los que se extraen las tradicionales piezas metálicas.

Los autores del estudio señalan que el implante no sólo permite que el hueso se cure, sino que literalmente crea hueso natural en los lugares donde falta, además de gradualmente disolverse cuando ya no es necesario.

El implante tiene una composición similar al hueso natural, por lo que los investigadores concluyeron que fue capaz de disolverse sin efectos secundarios tóxicos y fundirse en el hueso porque, el cuerpo no puede notar la diferencia.

El implante está constituido de silicato de calcio, el mineral gahnita y pequeñas cantidades de estroncio y zinc, que son oligoelementos en el hueso natural.

El Dr. Hala Zreiqat, de la Unidad de Investigación de Ingeniería de Biomateriales y Tejidos en la Universidad de Sídney y autor principal del estudio, comentó:

El implante es poroso y actúa como un andamio por el que pueden crecer los huesos y los vasos sanguíneos naturales, lo que lo convierte en una herramienta aparentemente perfecta para la restauración ósea.