Perro En Navidad

El chocolate puede ser perjudicial para los perros; aunque el nivel riesgo depende del tipo de chocolate, la cantidad consumida y el tamaño del perro, en cantidades suficientemente grandes, los productos de chocolate y cacao, podrían tener consecuencias fatales en los perros.

El componente tóxico del chocolate (para los perros) es la teobromina, que los humanos metabolizamos fácilmente, pero los perros la procesan mucho más lentamente, lo que le permite acumular niveles tóxicos en su sistema.

La teobromina, un estimulante presente en la cáscara de cacao, la cual tiene efectos similares a la cafeína, que puede causar vómitos, aumento del ritmo cardíaco, agitación y convulsiones en los perros. En grandes cantidades, la teobromina puede producir temblores musculares, convulsiones, latidos cardíacos irregulares, hemorragia interna o un ataque al corazón.

A propósito de las fechas festivas, en las que suelen haber una mayor disponibilidad de chocolate y productos derivados, los veterinarios llaman la atención de los propietarios y exhortan a que eviten que sus perros coman chocolate.

En un nuevo estudio, investigadores de la Red de Vigilancia Veterinaria de Pequeños Animales de la Universidad de Liverpool, han utilizado registros electrónicos de salud de las prácticas veterinarias del Reino Unido, para analizar los casos de ingestión de chocolate en perros.

Los hallazgos revelan picos estacionales significativos de casos de ingesta de chocolate a lo largo del año, sobre todo en navidad, a medida que el chocolate se vuelve más accesible dentro del hogar.

El Dr. PJ Noble, quien dirigió el estudio comentó:

A los perros les encanta el chocolate y en navidad hay mucho más. Lamentablemente, los perros no pueden comer chocolate con seguridad, por lo que muchos de ellos terminan haciendo una visita no planificada al veterinario, lo que puede interrumpir las celebraciones.

La investigación analizó 386 casos de ingestión de chocolate en perros de 229 prácticas veterinarias del Reino Unido entre 2013 y 2017; se pudo evidenciar que en el 25% de los casos, las consecuencias de la ingesta de chocolate se presentó una hora después de que la mascota lo comiera y más de la mitad lo hizo en las seis horas siguientes.

Del mismo modo, se observó una mayor frecuencia en los vómitos (64 casos) y la frecuencia cardíaca aumentó por encima de los 120 latidos por minuto en 28 casos, como consecuencia del consumo de chocolate.

Aspectos neurológicos, como la agitación o la inquietud, fueron poco frecuentes (12 casos) y no se reportaron convulsiones. Aunque se tiene sobrada evidencia de las posibles consecuencias fatales, entre los casos que formaron parte del estudio, ninguno de los signos clínicos constatados se consideraron mortales.

El estudio también encontró que la ingestión de chocolate era significativamente menos común en perros más viejos y que ninguna raza específica está en mayor riesgo que otros.

Más en TekCrispy