Oumuamua

Oumuamua fue descubierto el 19 de octubre de 2017 por el astrónomo de la Universidad de Hawái Robert Weryk, utilizando el telescopio Pan-STARRS en el Observatorio Haleakala.

Inicialmente, el objeto parecía un pequeño asteroide de movimiento rápido típico, pero las observaciones adicionales permitieron determinar su órbita con bastante precisión. Los cálculos revelaron sin lugar a dudas que el cuerpo no se originó en el interior del Sistema Solar, como todos los demás asteroides o cometas hasta ahora observados, sino que el curioso objeto procedía del espacio interestelar.

Aunque originalmente se clasificó como un cometa, otras observaciones revelaron que no había signos de actividad cometaria después de pasar cerca del Sol en septiembre de 2017. El objeto se reclasificó como un asteroide interestelar.

Ahora, investigadores de la Queen’s University en Belfast, Irlanda del Norte, han analizado el perfil de este extraño cuerpo y afirman que puede estar conformado por hielo, como un cometa, pero revestido por una robusta corteza protectora.

Los investigadores observaron Oumuamua mientras todavía estaba al alcance de los telescopios más potentes del mundo, encontrando que el objeto era del mismo color que algunos de los planetas menores helados en las afueras de nuestro Sistema Solar.

Oumuamua tiene una superficie que combina colores grises y rojos, y es un objeto muy alargado con una relación axial de al menos 5.3: 1, lo que implica que tiene una cohesión interna significativa.

El investigador Alan Fitzsimmons, del Centro de Investigación Astrofísica de la Escuela de Matemáticas y Física de Queen’s University, comentó: “Es fascinante que el primer objeto interestelar descubierto se parezca tanto a un diminuto mundo de nuestro propio sistema. Esto sugiere que la manera en que se formaron nuestros planetas y asteroides, tiene una gran afinidad con los sistemas que rodean a otras estrellas”.

Además, utilizando espectropía y modelado térmico, los astrónomos midieron la forma en que Oumuamua refleja la luz solar, y la encontraron similar a los objetos helados cubiertos con una costra seca.

Los investigadores también descubrieron que el recubrimiento de 0,5 metros de grosor de material rico en materia orgánica, podría haber protegido un interior similar a un cometa rico en hielo y agua, para que no se vaporizara cuando el objeto fue calentado por el Sol, a pesar de estar expuesto a una temperatura de más de 300 grados centígrados.

La formación de esta capa se debe a que el curioso cuerpo estelar ha estado expuesto a los rayos cósmicos, durante millones, o incluso miles de millones de años, creando un revestimiento aislante rico en materia orgánica.

Los autores de la investigación señalaron que continúan su trabajo en Oumuamua y tienen la esperanza de que harán más descubrimientos en el futuro cercano. Hallazgos como este realmente representan un aporte significativo y permiten contar con un poco más de información sobre lo que hay en el Universo y anima a las personas a mirar hacia arriba y maravillarse.