Cerebros Raton Y Humano

Científicos del Centro Médico de la Universidad del Suroeste de Texas, han realizado un estudio en ratones transgénicos, con el que demuestran que un área en el cerebelo, asociada durante mucho tiempo con el trastorno del espectro autista (TEA), puede manipularse para producir características similares al autismo y revertirlas.

Con la ayuda de la estimulación cerebral, los especialistas han restaurado la conducta social en los ratones con éxito; estos resultados hacen que los investigadores consideren la factibilidad de tratar a los niños que se encuentran en el espectro autista, con técnicas de neuromodulación similares.

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La investigación proporciona la primera evidencia de que una parte específica del cerebelo, una región cercana al tronco cerebral que durante mucho tiempo se pensó que sólo tenía roles en la coordinación del movimiento, es fundamental para los comportamientos autistas.

Además, establece un objetivo más accesible para la estimulación cerebral que muchos otros circuitos neuronales relacionados con el autismo, que están sumergidos en lo profundo de los pliegues del cerebro.

El autismo y sus trastornos asociados, se caracterizan por rasgos que incluyen dificultades para comunicarse y socializar, así como para experimentar sensibilidades a varios estímulos y mostrar conductas repetitivas.

El Dr. Peter Tsai, quien dirigió la investigación y es catedrático en el Departamento de Neurología y Neuroterapéutica de la UTSW, manifestó:

Desde un punto de vista terapéutico, esta parte del cerebelo es un objetivo tentador, y aunque la neuromodulación no curaría la causa genética subyacente del autismo de una persona, la mejora de los déficits sociales en los niños con autismo podría tener un gran impacto en su calidad de vida.

Claramente es importante tener en cuenta las diferencias entre los modelos animales y los humanos; al respecto, los investigadores utilizaron los mismos procesos de mapeo en personas que no tenían trastornos del espectro autista para demostrar que compartimos la misma neurología.

Las fases posteriores del estudio mostraron que la alteración de la función dentro del dominio cerebeloso, dio como resultado comportamientos autistas y que la estimulación cerebral corrigió el deterioro social en los ratones. Los científicos demostraron que la estimulación del cerebelo mejoró la sociabilidad, pero no tuvo efectos apreciables en los comportamientos repetitivos característicos del autismo.

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El Dr. Tsai dijo que los efectos limitados pueden reflejar la participación de partes adicionales del cerebelo, o quizás que el período de tiempo para el cual se pueden restaurar algunos comportamientos es restringido, por lo que señala que es necesario realizar nuevas investigaciones.

Los autores del estudio señalan que los hallazgos obtenidos de su investigación, han dado lugar a nuevas ideas sobre cómo el cerebelo puede estar involucrado en el autismo y, lo que es más importante, sugieren que el cerebelo podría ser un objetivo terapéutico para el tratamiento.

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