Tilacinos

El tigre de Tasmania (Thylacinus cynocephalus), visto por última vez en 1934 y declarado oficialmente extinto en la década de 1980, podría ser resucitado luego que un equipo de investigadores de la Universidad de Melbourne en Australia, lograra secuenciar el genoma completo de la especie, a partir del análisis de los restos conservados de un bebé de 108 años de edad, creando uno de los mejores planos genéticos para un linaje extinto. Su trabajo es un paso importante para devolver a la especie de entre los muertos, mediante la clonación del ADN.

La secuenciación del ADN del tigre de Tasmania ayudó a los investigadores a comprender la evolución y las causas de la extinción de la especie. El genoma reveló mucho sobre la especie y promete más. El objetivo de los investigadores fue entender por qué estos tigres, o tilacinos, evolucionaron para parecerse mucho a los lobos.

Las dos especies compartieron un ancestro hace 160 millones de años, pero llevaron vidas muy diferentes y se ubicaron en diferentes lugares. El profesor Andrew Pask, catedrático en la Escuela de Biociencias de la UM y autor principal del estudio, expresa:

El tilacino y el perro o lobo, es el ejemplo más cercano de evolución convergente que hemos visto entre dos especies.

Se sabe mucho sobre perros y lobos porque esas dos especies no se han extinguido, pero explorar una especie extinta como el tilacino ofrece una nueva perspectiva de lo que realmente es el ADN convergente de lobos y tigres.

El último registro de un tigre de Tasmania en libertad data de 1934 y la especie fue oficialmente declarada extinta en la década de 1980. La secuenciación exitosa del ADN de un espécimen es extremadamente difícil, ya que queda muy poco ADN en los especímenes conservados en los museos. Sin embargo, 13 bebés fueron retirados de las bolsas de sus madres y preservados en etanol. El ADN de uno de ellos era viable para el trabajo de los genetistas.

El equipo se dio cuenta de que, a pesar de las extrañas similitudes físicas entre lobos y tilacinos, no habían desarrollado similitudes genéticas. Al respecto, los científicos advirtieron la necesidad de más estudios para tener una compresión más amplia de esto.

En 2008, el Dr. Pask y su equipo fueron los primeros en hacer que el material genético de una especie extinta, funcionara exitosamente en un organismo vivo, cuando trasplantaron exitosamente ADN de tigre de Tasmania en ratones.

Sin embargo, el camino hacia la clonación efectiva de un individuo completo recién está comenzando. Una cosa es tener un genoma secuenciado y otra muy diferente es hacer un genoma funcional completo.

A pesar de no ocultar su entusiasmo por recrear un tilacino, el Dr. Pask sigue siendo realista y señala:

Pasaría al menos una década antes de que tengamos las tecnologías adecuadas para realmente comenzar a buscar revertir la extinción.