Bebidas Azucaradas Embarazo Ni O

Una investigación realizada por científicos de la Universidad de Harvard, reveló que los niños con edades entre 7 y 9 años, pueden estar en mayor riesgo de desarrollar asma, si sus madres bebieron muchas bebidas azucaradas durante el embarazo.

El estudio incorporó la participación de más de 1.000 parejas madre e hijo en los Estados Unidos. Después de su primer y segundo trimestre de embarazo, las madres que participaron en el estudio completaron cuestionarios sobre su consumo de alimentos y bebidas, incluidos refrescos y bebidas de frutas regulares.

Este cuestionario fue nuevamente repetido por las madres cuando sus hijos alcanzaron la  edad de 3 años. Informaron que sus hijos consumían una variedad de alimentos y bebidas, incluidos refrescos y bebidas de frutas regulares. Los informes sugieren que a mediados de la infancia, el 19 por ciento de los niños tenían asma.

La investigación reveló que las madres que se encontraban en el cuartil más alto de consumo de bebidas endulzadas con azúcar durante el embarazo, tenían un 63 por ciento más de probabilidades de tener niños de mediana edad con asma, en comparación con las del cuartil inferior.

Del mismo modo, los niños en el cuartil más alto de consumo de fructosa durante la primera infancia eran 64 por ciento más propensos a sufrir asma a mitad de la infancia, en comparación con los niños que estaban en el cuartil más bajo; cuando se ajustaron los datos del consumo de bebidas azucaradas, la diferencia entre los cuartiles superior e inferior, reveló un consumo de fructosa de aproximadamente 44 gramos frente a 15 gramos por día.

La Dra. Sheryl Rifas-Shiman, de la División de Investigación de Enfermedades Crónicas de la  Facultad de Medicina de Harvard y autora principal del estudio, comentó:

Evitar la alta ingesta de bebidas azucaradas durante el embarazo y en la primera infancia podría ser una de varias maneras de reducir el riesgo de asma infantil.

Según los investigadores, otros estudios han encontrado vínculos entre la obesidad y el asma y entre las bebidas azucaradas y la ingesta alta de fructosa con el aumento del riesgo de asma. Además de aumentar el riesgo de asma debido a la obesidad, estudios recientes también sugieren que la fructosa por sí misma puede causar inflamación en los pulmones.

Los autores señalaron que era muy conveniente prestar atención al consumo de fructosa, porque es un contribuyente importante al consumo total de azúcar, lo cual puede tener efectos indeseables en las vías respiratorias.