La diabetes tipo 2 es una enfermedad crónica que afecta la forma en que el cuerpo de una persona metaboliza el azúcar, ya sea porque ha desarrollado resistencia a la hormona insulina o porque el páncreas no la produce en cantidades suficientes.

En todo el mundo, la cantidad de personas con diabetes tipo 2 se ha cuadruplicado en 35 años, pasando de 108 millones en 1980 a 422 millones en 2014. Se estima que aumente a 642 millones para el 2040.

Desarrollan biofilm que advierte la presencia de bacterias patógenas en los alimentos empacados

El número de casos de diabetes tipo 2 está aumentando, relacionado con la epidemia de obesidad. La grasa acumulada en el abdomen impide el correcto funcionamiento del páncreas, lo cual puede provocar complicaciones graves y potencialmente mortales, como ceguera y amputaciones de pie, enfermedades cardíacas y renales.

En este entorno, un promisorio ensayo clínico realizado en el Centro de Resonancia Magnética de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido, ha demostrado que es posible lograr una reversión de la diabetes tipo 2, siguiendo una dieta extremadamente baja en calorías.

El ensayo analizó a 306 participantes con edades entre 20 y 65 años, quienes tenían sobrepeso u obesidad extrema y que se les había diagnosticado diabetes tipo 2 en los últimos seis años, razón por las que recibían medicamentos contra la diabetes y antihipertensivos.

El grupo de intervención recibió una dieta estricta, totalmente líquida, de 830 calorías por día, durante 12 a 16 semanas y suspendió sus medicamentos contra la diabetes de inmediato.

En cuanto a la actividad física, se les indicó que mantuvieran su rutina normal o que incluyeran cambios simples como caminar más o subir las escaleras en vez de usar el ascensor.

Al final de la fase de pérdida de peso, lentamente se reintrodujeron los alimentos sólidos, generalmente una comida de aproximadamente 500 calorías; los participantes recibieron entrenamiento sobre el control de porciones para regular su nuevo peso.

Los investigadores encontraron que los participantes que perdieron más de 15 kilogramos, el 86 por ciento estaban libres de diabetes después de un año. De los que perdieron entre 10 y 15 kilogramos, el 73 por ciento estaba libre de diabetes después de 12 meses.

El Dr. Roy Taylor, catedrático de la Universidad de Newcastle e investigador principal en el ensayo, comentó: “Estos hallazgos son muy emocionantes y podrían revolucionar la forma en que se trata la diabetes tipo 2. Esto se basa en la causa subyacente de la afección, de modo que podemos dirigir la gestión de manera efectiva.”

Los autores del ensayo señalan que la pérdida sustancial de peso da como resultado una reducción de la grasa dentro del hígado y el páncreas, permitiendo que estos órganos vuelvan a funcionar normalmente.

Estas son las razones por las que deberías dejar de hacer dietas

Al respecto, el Dr. Taylor aclara: “Lo que estamos viendo es que perder peso no sólo está relacionado con un mejor manejo de la diabetes tipo 2; una pérdida de peso significativa, en realidad podría dar como resultado una remisión duradera”.

Los investigadores expresan sentirse muy animados por estos resultados iniciales y por la sólida evidencia de que puede lograrse la remisión de la enfermedad; además, sus hallazgos demuestran el potencial de transformar las vidas de millones de personas, que tiene este enfoque de tratamiento.