Google está retirando su servicio de video YouTube de los dispositivos Fire TV y Echo Show de Amazon, en una disputa creciente que ha atrapado a los consumidores en el fuego cruzado.

La decisión de bloquear YouTube es una represalia por la negativa de Amazon a vender algunos productos de Google que compiten con sus gadgets. Eso incluye el dispositivo de transmisión de Chromecast de Google, una alternativa a Fire TV, y un altavoz que se conecta a Internet llamado Home, que intenta ponerse al día con Echo, el líder del mercado de Amazon. El Echo Show de gama alta de Amazon tiene además una pantalla que puede mostrar videos.

El día de ayer Google explicó que debido a la falta de reciprocidad, ya no apoyarían la presencia de YouTube en Echo Show y Fire TV. Por su parte, Amazon todavía no ha respondido a las solicitudes de comentarios de diversos medios de comunicación ante el anuncio.

La batalla destaca el poder que las principales compañías de tecnología del mundo están ganando a medida que dominan los rincones más importantes de la sociedad, el comercio y las comunicaciones. Como el minorista más grande del mundo, Amazon tiene una influencia tremenda sobre lo que la gente compra, mientras que los resultados proporcionados por el motor de búsqueda de Google a menudo ayudan a determinar qué hacen las personas dentro y fuera de la red.

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Google espera presionar a Amazon para que venda sus productos al quitarle el acceso al servicio de video más visto del mundo. A menos que se logre una tregua, YouTube dejará de funcionar en Fire TV a partir del 1 de enero. Se suponía que Google desaparecería del Echo Show el día de ayer, pero al parecer Amazon ha encontrado formas de suministrar versiones no autorizadas de la plataforma de videos en ese dispositivo.

Esta disputa refleja los enfrentamientos que ocasionalmente surgen entre los proveedores de televisión por pago y las cadenas de televisión cuando llega el momento de llegar a acuerdos con sus negocios. Sin embargo, esta vez no se trata de tarifas de licencia, sino de una maniobra de ambas compañías por extender su dominio en los hogares, a medida que los dispositivos conectados a Internet se introducen más en nuestras vidas.