Madre hace contacto visual con bebé

De acuerdo a una investigación realizada por científicos de la Universidad de Cambridge, la acción innata que tienen los padres de ver fijamente a sus bebés, se debe a una buena razón. Los especialistas encontraron que cuando un bebé y un adulto hacen contacto visual, sus ondas cerebrales se sincronizan. Esos patrones compartidos de la actividad cerebral pueden favorecer el desarrollo de una mejor comunicación entre el bebé y el adulto.

Las ondas cerebrales reflejan la actividad a nivel grupal de millones de neuronas y están involucradas en la transferencia de información entre regiones cerebrales. Aunque no está claro a qué se debe ese fenómeno, estudios previos han demostrado que cuando las ondas cerebrales de los estudiantes de secundaria se sincronizaron entre sí, los jóvenes estaban más involucrados en el aula;  otra investigación reveló que cuando dos adultos llegan a un entendimiento mutuo, sus ondas cerebrales se sincronizan.

Para realizar el estudio, el equipo de investigadores, dirigidos por la Dra. Victoria Leong, del Departamento de Psicología de la UC, invitó a un grupo de bebés para realizar dos experimentos. En el primero, se dotó a 17 bebés de 8 meses de edad, de gorros EEG, los cuales fueron especialmente equipados con electrodos capaces de medir el comportamiento colectivo de las células nerviosas en todo el cerebro.

Los bebés vieron un video en el que un experimentador, también equipado con un gorro de EEG, cantó una canción de cuna mientras miraba directamente a un bebé, o lo observaba, pero con la cabeza girada en un ángulo de 20 grados, o lejos del bebé. Cuando el investigador miró al bebé, incluso cuando lo observaba con la cabeza ligeramente volteada, el cerebro de los bebés respondió, mostrando patrones de actividad que se parecían mucho a los del investigador.

En el segundo experimento, el mismo investigador se sentó cerca de 19 bebés diferentes. De nuevo, tanto los bebés como el investigador usaron gorros EEG para registrar su actividad cerebral. El contacto visual en la vida real provocó patrones cerebrales similares a los observados en el experimento de video; cuando las miradas se encontraron, la actividad cerebral se sincronizó, pero cuando las miradas vagaban, la actividad cerebral no coincidía.

En referencia a lo observado en los experimentos, la autora principal del estudio, comentó: “Cuando se compartían las miradas, las ondas cerebrales del bebé se parecían más a las del investigador, y viceversa. Este hallazgo puede aportar nuevos conocimientos sobre las sorprendentes habilidades de los bebés para conectarse y sintonizar con sus cuidadores adultos”

Los investigadores dicen que esto muestra que la sincronización de ondas cerebrales, no se debe simplemente a ver una cara o encontrar algo interesante, sino a compartir la intención de comunicarse.

Para determinar la intención de los infantes de comunicarse, los investigadores midieron cuántas vocalizaciones le hicieron los infantes al experimentador. Tal como se predijo, los bebés hicieron un mayor esfuerzo para comunicarse, cuando el adulto hizo contacto visual directo.

Referencia

Speaker gaze increases information coupling between infant and adult brains. https://doi.org/10.1073/pnas.1702493114

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