El carcinoma seroso uterino, uno de los tipos más agresivos de cáncer de endometrio, se caracteriza por presentar frecuentes resultados deficientes, principalmente por la resistencia que muestra ante los medicamentos. Ante esta situación, un grupo de investigadores de la Universidad de Iowa, ha desarrollado un nuevo enfoque de tratamiento, que incorpora nanopartículas cargadas con un fármaco el cual hace que las células cancerosas sean más vulnerables a la toxicidad de la quimioterapia.

En su estudio, los investigadores combinaron la quimioterapia tradicional con un medicamento contra el cáncer relativamente nuevo, el cual se carga en pequeñas nanopartículas que atacan las células tumorales resistentes a la quimioterapia, y crea un tratamiento extremadamente selectivo y letal para el cáncer endometrial.

Elefantes podrían contener la clave para luchar contra el cáncer

El nuevo tratamiento podría implicar una mejora significativa de las tasas de supervivencia y también representa un paso importante en el desarrollo de terapias contra el cáncer dirigidas.

En contraste con la quimioterapia, el estándar actual en el tratamiento del cáncer que expone al cuerpo entero a los efectos de los medicamentos, los tratamientos dirigidos administran los medicamentos directamente al sitio del tumor, lo que mejora la eficacia del fármaco y protege el tejido y los órganos sanos.

En su esfuerzo por crear un tratamiento contra el cáncer altamente selectivo, los investigadores apuntaron a las nanopartículas. En los últimos años, ha aumentado el interés en el uso de nanopartículas para tratar el cáncer, debido a su pequeño tamaño. Los tumores crecen rápidamente y los vasos sanguíneos que crean para alimentar su crecimiento, son defectuosos y están llenos de agujeros. Las nanopartículas son lo suficientemente pequeñas como para deslizarse a través de esos agujeros, lo que les permite actuar específicamente en los tumores.

Aprovechando esa vulnerabilidad, los investigadores alimentaron las nanopartículas con dos medicamentos contra el cáncer: paclitaxel, un tipo de quimioterapia que se usa para tratar el cáncer de endometrio, y nintedanib, un medicamento relativamente nuevo que se usa para restringir el crecimiento de los vasos sanguíneos del tumor.

En este estudio en particular, el fármaco nintedanib se usó para atacar las células tumorales con una mutación específica: pérdida de la función p53, que se ha encontrado interrumpe el ciclo de vida de las células tumorales, haciéndolas más resistentes a la quimioterapia.

Cómo el cáncer puede permanecer latente por años para luego reaparecer

El Dr. Kareem Ebeid, de la División de Farmacia y Terapéutica Translacional en la Facultad de Farmacia de la UI y coautor del estudio, comentó: “Básicamente, estamos aprovechando el talón de Aquiles de las células tumorales (la mutación de la pérdida de función) y luego las eliminamos con la quimioterapia. Llamamos a esto una situación sintéticamente letal porque estamos creando las condiciones adecuadas para una muerte masiva de las células cancerígenas”.

El tratamiento y la muerte celular que incita este enfoque, podría también utilizarse para tratar otros cánceres, incluidos los tipos de cánceres de ovario y de pulmón que también tienen la mutación p53 de pérdida de función. Al respecto, los autores del estudio manifiestan tener la creencia que la investigación podría tener un impacto positivo más allá del tratamiento del cáncer de endometrio.