Paloma

Una nueva investigación realizada por científicos de la Universidad de Iowa, revela que las palomas son mucho más inteligentes de lo que se pensaba anteriormente y pueden incluso, tener pensamientos abstractos como el tiempo y el espacio.  Los investigadores descubrieron que las palomas parecen usar una región diferente del cerebro a la que utilizan los humanos y los primates, para comprender y discriminar estos conceptos.

La investigación se suma a la creciente evidencia de que las especies animales de orden inferior como las aves, los reptiles y los peces, son capaces de tomar decisiones abstractas de alto nivel.

En los experimentos, a las palomas se les mostraba una línea horizontal estática en la pantalla de una computadora y tenían que juzgar su longitud o la cantidad de tiempo que era visible para ellas. Las palomas juzgaron que las líneas más largas tenían una duración más prolongada y que las líneas de mayor duración también tienen mayor longitud.

Lo que eso significa, según los investigadores, es que las palomas usan un área común del cerebro para juzgar el espacio y el tiempo, lo que sugiere que estos conceptos abstractos no se procesan por separado.

El profesor Edward Wasserman, del Departamento de Psicología y Ciencias Cerebrales de la Universidad de Iowa y coautor del estudio, manifestó: “La destreza cognitiva de las aves ahora se considera cada vez más cercana a la de los primates humanos y no humanos. Esos sistemas nerviosos aviares son capaces de logros mucho mayores de lo que algunos piensan”.

Los humanos somos capaces de percibir el espacio y el tiempo, sin la ayuda de un reloj o una regla. Los especialistas explican que la región del cerebro responsable de hacer que esos conceptos abstractos sean más tangibles, es la corteza parietal, parte de la corteza cerebral.

Se sabe que la corteza cerebral es la ubicación donde se realizan los procesos de pensamientos más elevados, incluidos el habla y la toma de decisiones. Sin embargo, el cerebro de las palomas no tiene una corteza parietal, o al menos no una lo suficientemente desarrollada como para ser distinta.

Por esta razón los expertos deducen que las aves deben emplear otra área del cerebro para discriminar entre el espacio y el tiempo, o tal vez haya un mecanismo evolutivo común en el sistema nervioso central compartido por los primeros primates y las aves.

Los autores del estudio señalan que los resultados de la investigación, muestran que las palomas procesan el espacio y el tiempo de forma similar a los humanos y otros primates; además,  demuestran que la corteza parietal no es la única estructura cerebral para juzgar el espacio y el tiempo.

Al respecto, Benjamin De Corte, coautor del estudio, puntualiza: “Las palomas tienen otros sistemas cerebrales que les permiten percibir estas dimensiones. Nuestros hallazgos sugieren que los sistemas de magnitud común están más extendidos entre los animales de lo que se creía anteriormente”.