Fin Neutralidad Red Afecta Criptomonedas

El sector tecnológico ha cambiado a un ritmo vertiginoso en los últimos años, siendo una de las consecuencias más negativas de este cambio la posibilidad de que la neutralidad en la red llegue a su fin.

Quizá el principio más importante de Internet es la neutralidad, y así ha sido desde su creación. Básicamente, se trata de hacer que los proveedores den acceso a todos los participantes de la red a los contenidos, sin privilegiar a unos por encima de otros. En pocas palabras, la neutralidad en la red garantiza que las grandes corporaciones y los proveedores de Internet no controlen Internet.

Ideada para un Internet donde cada ordenador debe tener una dirección IP fija, la neutralidad de la red o net neutrality da un tratamiento igualitario a todas las máquinas que están conectadas en relación a los paquetes que cada una soporta. De esta manera, una persona que utilice Internet desde su ordenador no notará la diferencia si visita dos sitios web o descarga dos archivos del mismo tamaño sin importar de dónde provengan.

El gobierno de Estados Unidos, liderado por Donald Trump, quiere acabar con esta regla que hizo posible la creación de compañías prósperas como Google, Facebook, Twitter, Apple, Microsoft, etc. Una de las noticias más desagradables para el mundo tecnológico se dio este año, cuando la Comisión Federal de Telecomunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) votó a favor de anular las reglas de neutralidad en la red y comenzar a retirar la protección vital que necesita Internet.

¿Cómo afecta esto a las criptomonedas?

Con la neutralidad en la red Internet es un entorno “justo”, ya que ningún sitio web puede obtener un trato preferencial. Recientemente, se ha hablado mucho acerca de por qué la neutralidad afecta a diversos sectores de la industria tecnología, pero no se ha hablado mucho de cómo el fin de esta neutralidad podría afectar a las criptomonedas, activos basados en la tecnología Blockchain.

El ecosistema de las criptomonedas se basa en venta de tokens, transacciones, intercambios, etc. Recientemente, existe un auge impresionante en el lanzamiento de Ofertas Iniciales de Moneda (ICOs), que pese a las críticas y regulaciones que han recibido en varios países del mundo, representan una parte importante del ecosistema criptográfico.

La neutralidad de la red obliga al tráfico de Internet a ser tratado de forma justa e igualitaria. Esto incluiría las transacciones facilitadas por el ecosistema Blockchain. Según estimaciones, el 30% de la red de Bitcoin, la criptomoneda más popular, está alojado por 13 proveedores de Internet, sin embargo, el 60% de las transacciones de Bitcoin están vinculadas solo a 3 proveedores.

No es posible imaginar un mundo donde estos proveedores puedan ralentizar las transacciones a una determinada dirección o contrato inteligente. Si una empresa tiene una venta de fichas para financiar su proyecto, otra empresa podría pagarle a los proveedores de Internet para reducir la velocidad y bloquear las transacciones de su competidora, lo que evitaría que la ICO se desarrollar de forma correcta.

Algo peor. Más allá de la venta de tokens de las ICOs, muchas compañías actualmente están ejecutando contratos inteligentes basados en Blockchain. Si un competidor pudiera manipular estas transacciones de alguna forma, ocurriría un verdadero desastre.

De hecho, ya se ha investigado cómo los proveedores de servicios de Internet pueden interferir con el buen funcionamiento de Blockchain, y básicamente, se trata de que, cuando una transacción criptográfica atraviesa un proveedor de servicios de Internet, ese proveedor pueden interferir y hacer un ataque de partición (separar la red) o retrasar el bloqueo. Esto traería como consecuencia la destrucción de la cadena de bloques atacada.

En relación a la minería de criptomonedas, esta actividad no requiere mucho ancho de banda, además del hecho de que las grandes granjas mineras se construyen en áreas rurales, donde los propietarios de las granjas serían los grandes clientes de los proveedores de servicios de Internet, y dudosamente los perderán.

Lo cierto es que, ante este posible escenario, la situación no es la más alentadora, pero el debate seguirá abierto. En diciembre se realizarán las votaciones y podremos conocer los diferentes puntos de vista, para definitivamente establecer afirmaciones concretas en relación al fin de la neutralidad en la red. Si deseas expresar tu opinión directamente a la FCC, puedes llenar el formulario correspondiente a través del siguiente enlace.