Uber

En una sorpresa que dejó a la mayoría desprevenidos, Uber anunció que su plataforma había sido hackeada, y a consecuencia una gran cantidad de data proveniente de sus choferes y de sus clientes se había visto comprometida. Los hackers pudieron acceder a información privada que va desde nombres de usuarios, de choferes hasta números de licencias de conducir.

El hecho se llevó a cabo en el año 2016 y la compañía lo había mantenido en secreto hasta ahora. En el momento del incidente Über optó por pagar el monto que los hackers habían solicitado por la información, antes de hacer el hecho público. El pago por la recompensa fue de USD$ 100.000.

Representantes de Über afirman que en el momento del hack, ellos optaron por tomar las acciones que garantizarán la preservación de la información de la compañía, sus empleados y por encima de todo sus clientes. Una vez efectuado el pago Uber tuvo acceso a la información de los hackers, procedieron a asegurar que toda la data robada había sido destruida de los sistemas de los hackers y implementaron una mejora en sus sistemas de seguridad.

¿Puede que las billeteras digitales se hallen en riesgo?

El mayor riesgo que corren los usuarios de criptomonedas es el uso de las billeteras digitales, pues son herramientas que garantizan acceso a información personal de suma importancia, como es el caso de los nombres y teléfonos de contacto de los usuarios. En caso de un hackeo, se puede intervenir esta información fácilmente o incluso hacer un reset al dispositivo donde se use la billetera.

Recientemente se han registrado varios casos de este tipo, uno de los más renombrados fue el de Chris Burniske y otros usuarios que perdieron USD$ 150.000.

Estos incidentes han hecho un llamado a los usuarios que posean fondos en billeteras a ser más precavidos de lo usual, especialmente si sus billeteras se encuentran en dispositivos móviles y alertar si observan alguna actividad fraudulenta llevando a cabo. Asimismo, se ha hecho una invitación a guardar la mayor cantidad de fondos posibles en billeteras que trabajen sin necesidad de una conexión a internet.