Bitcoin

Tal y como ya hemos venido reseñando, una de las nuevas tendencias en los crímenes digitales es el hackeo, congelamiento y robo constante de criptomonedas. En las últimas semanas se ha registrado un aumento en las intervenciones de sistemas de billeteras digitales, pero también se han presentado muchos casos de hackeos a portales web donde la recompensa solicitada son criptomonedas.

Kaspersky Lab realizó un estudio exhaustivo en el que desglosa cuáles son los tipos de de crímenes de criptomonedas. Según los cálculos, existe una serie de operaciones para engañar a los usuarios. Siendo las más comunes las siguientes:

Minería de Bitcoins web: Esto no es nada nuevo, más bien es el fraude común, puesto que involucra al usuario sin su consentimiento. Cómo funciona este modus operandi, pues es muy sencillo, las páginas web instalan un javascript que se encarga de utilizar procesamiento del CPU del usuario que se halle visitando su página. Entre más usuarios visiten la página, más procesamiento de data, por ende, mayor es la cantidad de criptomonedas.

Software de inversión: A través de un correo, los usuarios reciben una invitación para instalar un software especial de criptomonedas. En el correo suele encontrarse un enlace, y el mismo los lleva a un portal web de inversión de criptomonedas. Una vez ahí se le solicita al usuario una inversión de cierta cantidad de dinero, y se le promete que una vez realizada la transacción recibirá criptomonedas a cambio. Sin embargo, esto jamás ocurre, y lo que suele pasar es que el portal de inversión busca maneras de que los clientes se mantengan invirtiendo el mayor tiempo posible, al ofrecer recompensas de alto valor.

Estafa clásica: Cuando el usuario recibe un email invitándole a unirse a una billetera, el paso a seguir es el de pagar una suma de dinero a cambio de bitcoins, sin embargo una vez que los fondos llegan a la billetera, los mismos desaparecen misteriosamente.

Cursos sobre bitcoins: Este método fue descubierto por Kaspersky Lab en el último trimestre de este año. Es una estrategia donde se ofrecen oportunidades de formación sobre criptomonedas y blockchain. Obviamente eran una serie de cursos pagos, y como es de esperarse los mismos se cancelan antes de recibir así sea la primera lección. Una vez que los usuarios cancelan el servicio, el dinero acababa en las billeteras de los estafadores.