Estromatolitos

Un equipo de investigadores del Departamento de Industrias Primarias, Parques, Agua y Medio Ambiente (DPIPWE) y la Universidad de Tasmania, ha descubierto extraños estromatolitos vivos en la cuenca del río Giblin, en un área del Patrimonio de la Humanidad de Tasmania, Australia.

Los estromatolitos son estructuras laminadas de microorganismos que han creado capas de minerales con elementos disueltos en el agua en la que viven. Los estromatolitos fósiles son la evidencia más antigua de vida en la Tierra; aparecieron hace 3.700 millones de años.

Los investigadores hicieron el descubrimiento durante un estudio de los humedales de un tipo de pantano inusual, que sólo se produce en suelos de turba con piedra caliza y rocas de carbonato similares.

El investigador Roland S. Eberhard, de la División de Patrimonio Natural y Cultural de DPIPWE y coautor del descubrimiento, manifestó que los estromatolitos son raros, porque formas de vida más avanzadas, como los caracoles acuáticos, se alimentan de los microorganismos necesarios para su formación.

Al respecto señala: “El descubrimiento de los estromatolitos vivos en Tasmania es altamente significativo, ya que los estromatolitos son raros a nivel mundial y no se conocían previamente en Tasmania, excepto como fósiles antiguos. Además, el análisis de ADN indica que estos estromatolitos son comunidades de microorganismos que difieren de todos los otros conocidos.”

Los ejemplos vivos más conocidos son los estromatolitos marinos someros en Hamelin Pool y Shark Bay en Australia Occidental; los estromatolitos submareales someros en Highborne Cay, Bahamas. Otras ocurrencias incluyen ambientes lacustres salinos como el Lago Storr, Bahamas, un lago híper salino del Atolón Kiritimati, en el Pacífico Central, así como el lago Socompa en Argentina y algunas charcas a lo largo de la costa de Sudáfrica.

El descubrimiento proporciona pistas sobre por qué los estromatolitos prosperaron durante millones de años, pero luego prácticamente desaparecieron de la Tierra, con excepción de algunos lugares excepcionales.

Referente a los estromatolitos recién descubiertos, los investigadores creen que el agua altamente mineralizada que fluye desde los montículos de primavera, es un factor crítico en la capacidad de los especímenes para sobrevivir en el desierto de Tasmania, ya que desafía otras formas de vida.

Esto se hizo evidente cuando los investigadores notaron que los montículos estaban llenos de conchas de caracoles de agua dulce muertos.

La profesora de la Escuela de Ciencias Biológicas de la UT y coautora del hallazgo, Bernadette C. Proemse, puntualiza: “Esto es bueno para los estromatolitos porque significa que hay muy pocos caracoles vivientes para comerlos. Afortunadamente, estos ‘fósiles vivientes’ de Tasmania están protegidos por el Área del Patrimonio Mundial y la lejanía absoluta de los montículos de primavera”.

Los investigadores anticipan que el significativo hallazgo servirá como un punto de partida para nuevas investigaciones y modelos, sobre la formación moderna de estromatolitos en hábitats templados de agua dulce.