De acuerdo con un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Brown en Rhode Island, Estados Unidos, la obesidad aumenta las posibilidades de dislocaciones de la rodilla que, cuando no se tratan, pueden generar complicaciones graves.

De acuerdo con la investigación, hay un aumento en las causas de traumatismos de baja energía, especialmente entre los pacientes obesos. El estudio se basó en más de 19.000 casos de dislocación de rodilla en los Estados Unidos entre los 2000 y 2012.

Las luxaciones de la rodilla ocurren cuando la articulación está gravemente alterada debido a roturas múltiples de los ligamentos. El Dr. Joey Johnson, traumatólogo ortopédico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Brown, médico del Hospital de Rhode Island y coautor del estudio, explica: “Un ejemplo de traumatismo de baja energía para una dislocación de la rodilla, es alguien que sufre la dislocación después de bajar un escalón de una escalera.”

Es común que los médicos asuman que es menos probable que se presenten lesiones vasculares entre personas que sufren una dislocación de rodilla de baja energía; sin embargo, los autores del estudio señalan que los traumatólogos deberían estar atentos a las lesiones vasculares en pacientes obesos con dislocación de rodilla, independientemente de la causa.

Cuando el equipo de investigadores analizó los registros de la Muestra para Pacientes Hospitalizados de Nationwide, una base de datos que contiene los datos de los pacientes de Estados Unidos que han requerido de una hospitalización, descubrieron que los pacientes obesos o con obesidad mórbida, que representaban el 8% en el año 2000, incrementaron notablemente, llegando a representar el 19% para el año 2012.

Los datos revelaron que las probabilidades de sufrir lesión vascular durante una dislocación de la rodilla, eran dos veces más altas entre las personas obesas o mórbidamente obesas, que en las personas de peso normal.

Además, las dislocaciones de rodilla entre pacientes obesos tienden a tener un mayor riesgo de lesión vascular a la arteria principal que corre por detrás de la rodilla. La lesión vascular es un problema grave, ya que puede requerir de amputación, si no se trata adecuadamente.

El Dr. Christopher T. Born, autor principal del estudio, manifiesta: “Ese subgrupo de pacientes obesos que llegan al consultorio por quejas de dolor de rodilla, necesita ser evaluado cuidadosamente para que no se presente una lesión vascular potencialmente catastrófica; el paciente podría perder la pierna y su vida podría cambiar para siempre.”

Los autores del estudio expresan que esta tesis muestra el poder de utilizar grandes bases de datos para recoger información clínica y económica significativa, la cual puede tener un impacto significativo en los costos de atención médica; además, advierten que aunque el análisis se limita hasta el año 2012, es muy probable que las tendencias observadas se hayan mantenido hasta la actualidad.

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