Durante casi un siglo, los medicamentos que combaten las infecciones, conocidos como antibióticos, han ayudado a controlar y destruir muchas de las bacterias dañinas que provocan enfermedades. Pero en las últimas décadas, los antibióticos han estado perdiendo su poder contra algunos tipos de bacterias. De hecho, ciertas bacterias ahora son imbatibles con los medicamentos actuales. Lamentablemente, la forma en que se ha estado utilizando los antibióticos está ayudando a crear nuevas “superbacterias” resistentes a los antibióticos.

Ante la creciente preocupación que genera el incremento de bacterias con resistencia a los antibióticos convencionales, la comunidad científica realiza grandes esfuerzos para encontrar una solución a esta creciente amenaza. En este entorno, un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en Madrid, reporta haber diseñado moléculas que pueden romper los mecanismos celulares que permiten la resistencia bacteriana a los antibióticos.

Las superbacterias son infecciones virales causadas por bacterias que son resistentes a los antibióticos comunes. Se distinguen por su capacidad de mutar su ADN de una generación a otra, haciéndose resistentes a los antibióticos más comunes.

El estudio utilizó a ratones infectados con la bacteria Estafilococo aureus, una bacteria especialmente escogida por su resistencia a la meticilina, un antibiótico del grupo de las penicilinas. La investigación estuvo enfocada en atacar directamente las áreas de la bacteria donde las proteínas se ensamblan para formar microdominios.

Al respecto, el Dr. Daniel López, del Centro Nacional de Biotecnología del CSIC y coautor del estudio, señala: “Estos microdominios en la membrana celular, llamados balsas lipídicas, son decisivos, ya que forman muchos complejos proteicos que están asociados con la resistencia a los antibióticos.”

Utilizando avanzadas técnicas, como la criotomografía, los investigadores caracterizaron las proteínas y los lípidos de la bacteria. Posteriormente, seleccionaron un conjunto de moléculas que mostraron contar con la capacidad de romper con el ensamblado de las balsas lipídicas, mediante la inhibición de la biosíntesis de los lípidos constituyentes del microdominio de membrana funcional (FMM). Como resultado, las infecciones tratadas se volvieron susceptibles a la terapia antibiótica convencional.

Los autores del estudio señalan que han generado una estrategia para descomponer las balsas lipídicas y con esto intentar suprimir su resistencia a los medicamentos. Las moléculas diseñadas logran que todas estas proteínas dejen de funcionar, consiguiendo que la bacteria no pueda seguir adaptándose, perdiendo su resistencia al efecto de los antibióticos.

Los resultados de este estudio ofrecen un innovador enfoque que representa una alternativa de lucha contra la amenazante resistencia bacteriana.