821 Great Pyramid Void 1

Hace unos 4500 años, los antiguos egipcios construyeron la Gran Pirámide de Giza como una tumba para el faraón Keops. Tiene 140 metros de altura y unos 230 metros de ancho; para edificar esta impresionante estructura arquitectónica, se requirieron unos 2.3 millones de bloques de piedra.

Siglos después de caída del imperio egipcio, las pirámides fueron el blanco de saqueadores de tumbas y milenios después, el blanco de los arqueólogos. Luego de tantas incursiones, sería fácil asumir que la gran pirámide ya no tiene nada por esconder; sin embargo, científicos han descubierto un misterioso recinto escondido en el interior de la Gran Pirámide, la más antigua y única sobreviviente de las siete maravillas del mundo antiguo.

La enorme cavidad se extiende por al menos 30 metros y se encuentra por encima de la gran galería, un impresionante corredor ascendente que conecta la cámara de la Reina con la del Rey, en el corazón del monumento histórico. Este hallazgo representa la primera estructura importante encontrada en la pirámide desde el siglo XIX.

El arqueólogo Mehdi Tayoubi, cofundador del Instituto de Preservación de la Innovación Patrimonial, que conjuntamente con el proyecto ScanPyramids realizaron el hallazgo, afirma: “Extrañamente, la cámara no está conectada con el resto de las habitaciones internas de la Gran Pirámide; a pesar de que no hay forma de acceder a ese espacio, confiamos mucho en su existencia.”

No está claro si el vacío detectado es una cámara o un corredor, o si desempeñó un papel estructural en la construcción de la pirámide, como aliviar peso en la gran galería situada debajo. Las mediciones muestran que tiene dimensiones de casi 50 metros de largo, ocho metros de alto y más de un metro de ancho.

Las dos cámaras y la galería están revestidas con piedra finamente terminada, pero no contienen ningún material valioso; en la antigüedad se robaron objetos preciosos. Si el vacío recientemente descubierto está lleno de tesoros, es un tema meramente especulativo. Tampoco se sabe aún si existen pequeños pasajes que podrían vincularlo a otras partes de la pirámide.

Este notable hallazgo surge de un proyecto para escanear la estructura, iniciado en octubre de 2015.

Los especialistas emplearon subproductos de rayos cósmicos conocidos como muones, los cuales se distinguen porque sólo son parcialmente absorbidos por la piedra y toman trayectorias notablemente diferentes en el del aire.

Los muones viajan cerca de la velocidad de la luz y se comportan de forma similar a los rayos X cuando se encuentran con objetos. Armados con el equipo adecuado, los investigadores pudieron utilizarlos para escanear la estructura interna de las pirámides, sin provocar perturbaciones físicas.

Para responder preguntas sobre la estructura y función de la cavidad, los investigadores esperan hacer más experimentos de imágenes de muones con una resolución más fina. Esto significa colocar más detectores dentro y cerca de la pirámide a fin de recopilar más datos.

AL respecto, el arqueólogo Mark Lehner, director de Asociación de Investigación del Antiguo Egipto en Boston, declara: “Hasta entonces, el nuevo hallazgo, aunque es impresionante, no cambia drásticamente la forma en que pensamos sobre las pirámides.”

Pero otros científicos están encantados; tal es el caso del físico de partículas Guido Saracino, académico de la Universidad de Nápoles Federico II en Italia, quien expresa: “Este hallazgo confirma que la física de partículas puede tener importantes aplicaciones prácticas, incluidas las prospecciones arqueológicas, lo cual podría un día ayudar a los científicos a descubrir cómo se construyeron las antiguas pirámides.”