Botchek 1

Twitter se ha convertido en una herramienta de difusión de mensaje tan potente que incluso los políticos y grandes marcas han creado un perfil en dicha red social para poder propagar sus ideas y hacer algo de marketing. Para aprovechar las ventajas del microblogging y quizás para ahorrar costos, los dueños de ese tipo de cuentas han contratado servicios de bot para que sean ellos quienes creen contenido e incluso interactúen con sus seguidores.

A este punto no sabemos cuándo estamos conversando con un robot o con una persona. Es muy difícil descifrarlo a simple vista. Lógicamente, la única forma de saberlo es a través de otro programa, como Botchek.me.

Existen ciertos comportamientos que nos podrían indicar cuáles cuentas son administradas por robots, aunque de igual manera es algo engorroso vigilar por largas horas si su forma de “tuitear” correspondería a un Community Manager humano o a un programa destinado a publicar periódicamente los mensajes.

Por ejemplo, si una cuenta pública con menos de 5 minutos de diferencia en el lapso de una hora, si la mayoría de los tweets contienen noticias falsas o algún tipo de promoción o propaganda, es casi probable que se trate de un bot. También son características de los robots, ofrecer la modalidad de auto contestador o el envío de mensajes directos cada vez que se consigue un nuevo seguidor, que por más que intenten enviar un mensaje no tan formal, es evidente que se trata de un envío automático.

Para saber si una cuenta es manejada por un bot, ingresa a Botcheck.me y escribe el nombre de usuario sospechoso. También podrás hacerlo desde la extensión de Google Chrome de Botchek.me, cuyo funcionamiento es similar y más práctico: al instalarla e ingresar a Twitter, verás un botón en cada cuenta, con el que podrás ordenar el análisis desde allí.