A pesar de las preocupaciones existentes entre médicos y científicos, de que el consumo frecuente de marihuana puede afectar el rendimiento o el deseo sexual, un estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, indica que parece más probable que ocurra lo contrario.

El estudio no establece una relación causal entre el consumo de marihuana y la actividad sexual, pero los resultados lo insinúan. La tendencia general observada se aplicó a personas de ambos sexos y todas las razas, edades, niveles de educación, grupos de ingresos y religiones, todos los estados de salud, ya sea que estuvieran casados ​​o solteros y tuvieran o no hijos.

Para llegar a una determinación precisa del efecto de la marihuana en la frecuencia del coito, los investigadores realizaron un análisis de la Encuesta Nacional de Crecimiento Familiar, incluyendo más de 50,000 estadounidenses de entre 25 y 45 años.

La encuesta, que proporciona datos relacionados con las estructuras familiares, las prácticas sexuales y la maternidad, refleja las características demográficas generales de la población de los Estados Unidos.

Además, consulta explícitamente a los encuestados sobre cuántas veces han tenido relaciones sexuales con un miembro del sexo opuesto en las últimas cuatro semanas, y con qué frecuencia han consumido marihuana en los últimos 12 meses.

Los investigadores evaluaron los patrones autoinformados de consumo de marihuana de estos individuos durante el año anterior y su frecuencia autorreportada de relaciones heterosexuales durante las cuatro semanas previas.

Alrededor del 24.5 por ciento de los hombres y el 14.5 por ciento de las mujeres en el análisis informaron haber usado marihuana, y hubo una asociación positiva entre la frecuencia del uso de marihuana y la frecuencia con que tuvieron relaciones sexuales.

Esta relación se aplica a ambos sexos: las mujeres que negaron el consumo de marihuana en el último año, por ejemplo, tuvieron relaciones sexuales en promedio 6,0 veces durante las cuatro semanas previas, mientras que esa cifra fue de 7,1 para las consumidoras frecuentes de marihuana. Entre los hombres, la cifra correspondiente fue de 5,6 para los que informaron no haber consumido marihuana y 6,9 para los consumidores frecuentes.

Michael Eisenberg, MD, profesor asistente de urología en Stanford y autor principal del estudio, señala; “El uso frecuente de marihuana no parece afectar la motivación o el rendimiento sexual. En todo caso, se asocia con una mayor frecuencia del coito. De acuerdo a nuestro estudio los consumidores frecuente de marihuana están teniendo aproximadamente un 20 por ciento más de sexo que los abstemios.”