Sensibilidad Olfativa Varia En El Dia

Al igual que los otros cuatro sentidos, el olfato es importante, no sólo para experimentar y disfrutar el mundo, sino también para recibir información sobre potenciales peligros, como fuego o comida en mal estado, además de funciones básicas como comer.

Siempre ha sido evidente que algunas personas tienen un mejor sentido del olfato que otras, pero un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Brown en Rhode Island, proporciona la primera evidencia directa de que dentro de cada persona, la sensibilidad al olfato varía a lo largo del día. El patrón, de acuerdo con los datos, rastrea el ciclo interno del día y la noche del cuerpo, es decir el ritmo circadiano.

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Para llevar a cabo el estudio, los investigadores pidieron a los 37 participantes, 21 varones y 16 hembras, todos con edades comprendidas entre 12 y 15 años, que durmieran en un horario fijo durante dos semanas, antes de presentarse en el laboratorio de sueño del Hospital Bradley.

Después de una noche de adaptación en el laboratorio, los adolescentes comenzaron una semana de días que tenían 28 horas, donde su sueño se cambió cuatro horas después cada “noche”.

Todo el tiempo, vivieron en el interior con poca luz, socializando y participando en actividades divertidas entre ellos y con el personal. El objetivo era separarlos temporalmente de las interrupciones típicas del sueño y de las señales externas de la sincronización circadiana.

De esta manera sus ritmos circadianos internos inherentes podrían medirse en todo momento, al igual que la sensibilidad de su sentido del olfato.

El equipo midió el ritmo circadiano al detectar los niveles de la melatonina, la hormona que indica el sueño, en la saliva. La secreción de melatonina comienza aproximadamente una hora antes de que llegue la urgencia de dormir. Además se midió la sensibilidad olfativa con una prueba común para determinar los umbrales de detección de olores.

Los individuos variaron sustancialmente en cuanto a la sensibilidad olfativa a lo largo de un ciclo circadiano y cuándo alcanzó su punto máximo. Los investigadores pudieron observar  patrones claros a nivel individual y en general.

Uno era que la varianza mostraba un ritmo circadiano, y la otra era que la sensibilidad al olfato nunca era tan fuerte en la “noche biológica”, o el período posterior al inicio de la melatonina, cuando las personas tienen mayor probabilidad de estar dormidas y menos propensas a comer. En términos de reloj, es de aproximadamente 3 a 9 a.m.

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Los resultados del estudio sugieren que la sensibilidad olfativa puede ser inherentemente mayor en la tarde y menor en la madrugada. Los investigadores expresan que sólo pueden especular sobre por qué la sensibilidad al olfato puede llegar a su punto máximo, en promedio, al final de la tarde.

Desde un punto de vista evolutivo, podría ser para garantizar la mayor sensación de saciedad durante la comida del final del día, podría ser una forma de aumentar el deseo de apareamiento, o quizás una forma de explorar las amenazas cercanas antes de dormir.

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