Los niños son más susceptibles a los hábitos de bebida de sus padres de lo que se podría pensar. Se sabe que los procesos familiares en los primeros años de vida se han visto implicados en la participación de adolescentes en la violencia entre parejas, sin embargo, las vías de desarrollo a través de las cuales esto ocurre, no se conocen bien.

Según un nuevo estudio realizado en la Universidad de Buffalo, tener padres con un trastorno por consumo de alcohol, puede aumentar el riesgo de que los niños sean violentos con sus parejas en la adolescencia, y los signos de este comportamiento violento pueden reconocerse desde la infancia.

La manera en que usas Facebook podría guardar relación con tus peleas de pareja

La investigación analizó el comportamiento de 144 adolescentes que tenían padres con un trastorno por consumo de alcohol. Los niños fueron monitorizados desde la edad de 12 meses, y se recopilaron datos regularmente a lo largo de sus vidas.

Con esta información, los autores del estudio pudieron identificar algunos factores que llevaron a los sujetos a estar involucrados en relaciones abusivas cuando llegaron a la adolescencia.

La Dra. Jennifer A. Livingston, del Instituto de Investigación de Adicciones de la Universidad de Buffalo y autora principal del estudio, expresa: “Aunque la violencia entre novios generalmente se considera un problema relacionado específicamente con el desarrollo adolescente, nuestros hallazgos indican que la dinámica familiar que ocurre en los años preescolares y en la niñez media, es crítica en el desarrollo de la agresión y la violencia entre parejas en la adolescencia.”

Las madres que viven con parejas que tienen trastorno por consumo de alcohol, tienden a estar más deprimidas y, como resultado, son menos cálidas y sensibles en sus interacciones con sus hijos.

Esto es significativo porque los niños con madres cálidas y sensibles, son más capaces de regular sus emociones y comportamiento. Además, hay más conflictos matrimoniales cuando uno o ambos padres tienen algún tipo de adicción al alcohol.

Estas condiciones pueden interferir con las habilidades de los niños para controlar su propio comportamiento, lo que resulta en mayores niveles de agresión en la infancia temprana y media. Los niños que son más agresivos en la infancia, especialmente con sus hermanos, son más propensos a ser agresivos con sus parejas románticas durante su adolescencia.

Latidos del corazón podrían ser claves para tratar el miedo a las arañas

Los resultados observados en esta investigación sugieren que el riesgo de violencia puede reducirse cuando los padres son más cálidos y sensibles en sus interacciones con sus hijos durante los primeros años. Esto a su vez puede reducir el conflicto conyugal, aumentar el autocontrol de los niños, y en última instancia, reducir el riesgo de presentar comportamiento agresivo.

Bajo esa visión, los investigadores alertan de la necesidad de que familias que estén en riesgo, por el abuso del alcohol, sean objeto de una intervención temprana y un plan de prevención; especialmente brindarles apoyo a las madres con parejas alcohólicas.

Más en TekCrispy