Pandemia De Gripe

Las pandemias de influenza se originan por la recombinación genómica entre las cepas circulantes de humanos y animales. Es de suponer que el riesgo de aparición de una pandemia, debería ser alto durante la temporada de gripe, en invierno, cuando los virus son abundantes y las condiciones favorecen la transmisión. Sin embargo, las seis pandemias registradas desde 1889, surgieron en los meses de primavera y verano, lo cual resulta desconcertante.

En este sentido, un equipo de investigadores de la Universidad de Texas en Austin, realizó un estudio con el que ofrecen una explicación que justifica por qué el riesgo de pandemia se incrementa luego de la temporada habitual de gripe.

Utilizando simulaciones de supercomputación que imitan la propagación viral durante la temporada de gripe, los investigadores mostraron fuertes evidencias de que el retraso en las pandemias resulta de dos factores: la gripe se propaga mejor en condiciones ambientales y sociales de invierno, y las personas que se enferman con un virus pueden desarrollar protección inmunitaria temporal contra otros, disminuyendo las posibles pandemias.

El modelo asume que las personas infectadas con la gripe estacional, obtienen inmunidad a largo plazo contra la gripe estacional, e inmunidad a corto plazo contra los nuevos virus pandémicos.

Si bien las agencias de salud pública aún no pueden anticipar el momento y la ubicación de la próxima pandemia, los eventos pasados pueden proporcionar una idea de las tendencias espaciotemporales del riesgo. Todas las pandemias recientes surgieron en el hemisferio norte en los meses de primavera y verano: marzo (1918), abril (1957, 2009), mayo (1889, 1977) y julio (1968).

Los científicos usaron el modelo para ejecutar miles de simulaciones, en las que surgieron nuevos virus pandémicos en diferentes puntos a lo largo de la temporada de gripe, y descubrieron que la combinación de las condiciones invernales y la inmunidad cruzada de virus, condujo a pandemias en los meses de primavera y verano.

La Dra. Lauren Ancel Meyers, profesora de biología integrativa en la Universidad de Texas en Austin, y autora principal del estudio, señala: “No sabemos cuándo o dónde surgirá la próxima pandemia mortal de gripe; sin embargo, la temporada típica de gripe deja una estela de inmunidad que evita que los nuevos virus se propaguen. Nuestro estudio muestra que esto crea una ventana estrecha y predecible, para la aparición de una pandemia en primavera y el comienzo del verano, lo que puede ayudar a las agencias de salud pública a detectar y responder a estas nuevas amenazas virales”.

Los autores del estudio sugieren la realización de futuras investigaciones orientadas a caracterizar con mayor precisión la inmunidad cruzada, la cual impide la aparición de una pandemia durante la temporada normal de gripe. Los científicos también proponen estudiar cómo estos patrones de riesgo de pandemia se manifiestan en el hemisferio sur y las regiones tropicales.