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Tras una semana de fuertes declaraciones tanto positivas como negativas del presidente ruso Vladimir Putin sobre las criptomonedas y la tecnología blockchain, el mismo ha declarado a puertas cerradas en Moscú que se dará paso a la creación de su propia criptomoneda, a la que han bautizado como CryptoRuble.

Según declaraciones del Ministro de Comunicaciones, Nikolay Nikiforov, el CryptoRuble no será una criptomoneda que cualquiera pueda minar y será emitida, controlada y mantenida por las autoridades rusas. El CryptoRuble podrá ser intercambiado por los rublos regulares en cualquier momento, sin embargo, si el que titular es incapaz de explicar la procedencia de los CryptoRubles, deberá pagar un impuesto del 13 por ciento de la transacción.

Según explica Nikiforov, el mismo impuesto se aplicará a cualquier diferencia ganada entre el precio de la compra del token y el precio de la venta. Además, explica que los motivos detrás del lanzamiento del CryptoRuble son para llevar ventaja sobre la Comunidad Económica Euroasiática (EurAsEc), asegurando que de no lanzarla ahora mismo, la EurAsEc lo hará en los próximos meses.

Por otro lado, hay que resaltar que el futuro de las criptomonedas en Rusia es un poco incierto. El hecho de que den paso a la emisión del CryptoRuble no da garantías de que el Bitcoin y otras Altcoins vayan a legalizarse a priori. Por el contrario, el presidente Vladimir Putin favoreció la prohibición de casas de cambio en Rusia.

La realidad es que, el gobierno de Rusia se contradice con respecto a las criptomonedas. Por un lado los ministros parecen estar en favor de las criptos, aunque solo con las regulaciones apropiadas. Por otro lado el presidente Putin se reúne con Vitalik Buterin, creador del Ethereum, y otros personajes influyentes en el sector de las criptomonedas, pero al mismo tiempo, como dijimos, favorece la prohibición de las mismas.

Al final todo parecerse resumirse en que el bloqueo del intercambio de criptomonedas, en favor de una criptomoneda emitida y regulada en su totalidad por Moscú, son las acciones que Putin emprende para controlar una economía que nace precisamente para no ser controlada.