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Relatos de animales misteriosamente cayendo del cielo se encuentran a lo largo de la historia en muchas culturas. Ciertamente es una ocurrencia extraña, pero hay grabados de lluvia de animales que datan de cientos, si no miles de años. Los tipos más comunes de lluvia animal parecen ser los que involucran peces y anfibios. Sólo en los últimos cinco años se han registrado informes de lluvias de peces en Australia, Filipinas y dos regiones diferentes de la India; también se tienen reportes de las ranas que han caído del cielo en Japón y Hungría.

Aunque es raro, hay numerosos casos de peces que caen del cielo. Por supuesto, no se trata de una “lluvia de peces” en el sentido de la condensación de vapor de agua. Los peces que caen del cielo son sólo criaturas que simplemente se encontraban en su hábitat natural.

Teorías del origen de las lluvias animales

Pero ¿cómo pueden llegar peces al cielo? Aunque se han realizado escasas observaciones científicas detalladas sobre este fenómeno, el consenso común es que las trombas de agua, es decir, tornados que ejercen su acción sobre superficies acuíferas, son las responsables.

Los tornados que se originan ​​en la tierra pueden alcanzar hasta 500 kilómetros por hora, sin embargo, las trombas de agua pueden alcanzar velocidades de hasta 160 kilómetros por hora, lo cual genera una fuerza formidable con un poder destructivo indiscutible.

Al igual que un tornado, una tromba de agua consiste en un vórtice central de baja presión rodeado por un embudo giratorio de corrientes ascendentes. El vórtice en el centro de estas tormentas es lo suficientemente fuerte para “aspirar” el aire circundante, el agua y lo que se encuentre en ella, de este modo transporta animales a lo alto del aire.

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Los peces son absorbidos por el vórtice del tornado y luego elevados a las nubes hasta que la velocidad del viento disminuye lo suficiente para permitir que vuelvan a caer al suelo, tal vez a kilómetros de distancia de donde se encontraban originalmente. Se han recibido reportes que involucran todo tipo de criaturas, incluyendo serpientes, gusanos, cangrejos, calamares y hasta caimanes, pero los peces y las ranas son los más comunes.

Así pues, cualquier corriente de aire ascendente inusualmente intensa podría ser suficiente como para desplazar animales unos cuantos kilómetros por el aire. Caerán primero quienes tengan mayor peso y no puedan seguir siendo elevados por las mangas de viento, y luego los animales de menor peso.

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