Al reestudiar datos recogidos por la sonda espacial Odyssey, que orbita a Marte desde el año 2001, investigadores de la NASA realizaron un hallazgo que resulta absolutamente inesperado: evidencia de depósitos de agua en la zona ecuatorial del planeta.

El sorprendente descubrimiento causa intriga entre los investigadores, porque se supone que esa región es demasiado caliente para albergar hielo; pero así como el hecho es intrigante e inesperado, también es esperanzador, ya que podría algún día, proporcionar sustento para los astronautas.

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El agua se encuentra en una región de Marte llamada Medusae Fossae, una zona que se caracteriza por tener profundas capas de sedimentos fácilmente erosionables, a lo largo de la frontera entre las tierras bajas del norte y las tierras altas del sur del planeta.

El hallazgo fue encontrado por el espectrómetro de neutrones de la nave espacial, el cual analiza la radiación de neutrones emitida desde la superficie marciana, que es constantemente bombardeada por rayos cósmicos de alta energía, que provienen el espacio exterior.

Al estudiar la distribución de energía de estos neutrones, los científicos pueden determinar los elementos contenidos en la capa superior de la superficie del planeta, particularmente el hidrógeno, un marcador crucial para el agua.

Inicialmente, los datos recogidos por la nave Odyssey, mostraron abundante agua en los suelos cercanos a los polos marcianos, un hallazgo confirmado en 2008 cuando el explorador Phoenix de la NASA, desenterró trozos de hielo puro, a sólo centímetros por debajo de la superficie. Pero estos mismos primeros análisis mostraron muy poca o ninguna posibilidad de que hubiera agua en las zonas cercanas al ecuador del planeta.

Sin embargo, esas primeras informaciones contaban con una muy baja resolución. Mediante la aplicación de una técnica matemática llamada reconstrucción de imágenes bayesianas, los investigadores pudieron rehacer el análisis con una resolución mucho mayor.

Jack Wilson, un astrónomo planetario del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins y autor principal del hallazgo, contextualiza: “No es lo mismo tomar una fotografía de la superficie de Marte a una distancia de casi 600 kilómetros, que hacerlo a una distancia de menos de 300 kilómetros. Básicamente eso fue lo que se logró con la técnica de reconstrucción de imágenes aplicada; simplemente tenemos una mejor visión.”

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Fue un hallazgo sorprendente, porque el ecuador marciano es lo suficientemente cálido como para que cualquier depósito de hielo que se encuentre cerca a la superficie, se haya vaporizado hace mucho tiempo.

Cómo ha podido preservarse el hielo de agua allí, es un misterio; pero indudablemente se trata de un hallazgo importante, especialmente para una futura exploración tripulada de Marte, porque esa cantidad de agua, ya sea en forma de hielo o de minerales fuertemente hidratados, se puede convertir no sólo en agua potable, sino en combustible de hidrógeno y oxígeno.

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