Blockchain Sistemas De Caridad

Son muchas las personas que desean hacer del mundo un lugar mejor aportando parte de su dinero como donación, sin embargo, muchos se quedan con la inquietud de cómo su dinero se gasta en realidad.

La corrupción es un tema frecuente en las organizaciones benéficas, ya que muchas veces los directivos de estas eligen beneficiar sus propios bolsillos, en lugar de utilizarlos apropiadamente para el propósito que se les destina.

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El problema del sistema actual de donaciones

Actualmente, muchas organizaciones benéficas y recaudadores de fondos sin fines de lucro establecen contacto por teléfono, por correo electrónico, personalmente y por Internet, mayormente en las redes sociales. Muchos aspectos de su estructura operativa actual carecen de transparencia, además de que en algunos países, la condición de estas organizaciones se traduce en deducciones de impuestos.

Esto ha supuesto un negocio redondo para quienes dirigen estas instituciones, y en última instancia, las personas que desean realizar donaciones terminan dudando y prefiere no realizar el aporte a través de estas instituciones.

Según un reporte realizado por Finance Magnates, las principales preocupaciones con este tema tienen que ver con los honorarios cobrados por las transacciones al momento de realizar la donación, la corrupción por parte de los intermediarios que administran los fondos y la falta de rendición de cuentas dentro de las organizaciones no gubernamentales (ONG).

Al enviar donaciones a organizaciones benéficas, los honorarios se cobran a menudo con tarjeta de crédito, tarjeta de débito y procesadores ACH (Automated Clearing House). Estas tarifas tienden a mantenerse en el rango del 3%. Si se utiliza una solución de donación de terceros, como un fondo de recaudación benéfica, a menudo existen varios cargos involucrados:

  • El cargo que cobra el procesador de pagos.
  • La tasa que cobra la empresa de desembolso para enviar el dinero a las diferentes organizaciones benéficas.
  • El honorario cobrado por el ente que facilitó la transacción.

Además de los intermediarios financieros, también existen agencias gubernamentales, empresas e individuos en el camino de una donación. Y cada uno de ellos quiere una parte de ella. Uno de los ejemplos más injustos tiene que ver con el terremoto de Haití en 2010, donde la Cruz Roja Internacional recaudó más de US$ 500 millones para ofrecer ayuda de emergencia y construir 130.000 hogares. Tan solo construyeron seis.

A pesar de todo, y ante la carencia de alternativas al sistema actual de donaciones, las personas se han mantenido firmes en su deseo de contribuir con las causas nobles. Un informe realizado por Fidelity Charitable, segundo mayor fondo de Estados Unidos, revela que tan solo en 2016, las personas destinaron US$ 796 millones en activos no públicos a las organizaciones benéficas.

Blockchain rompiendo paradigmas

El potencial de la tecnología Blockchain para transformar una inmensa cantidad de aplicaciones y servicios de nuestra vida diaria es cada día más evidente. No por casualidad muchas empresas de capital privado, entidades financieras, e incluso gobiernos, están explorando su uso para optimizar sus sistemas de operatividad.

De la gran cantidad de ejemplos que podríamos citar, hace poco informamos sobre el anuncio conjunto de las empresas Sony e IBM, quienes han desarrollado una plataforma que permitirá llevar el registro y gestionar datos de varias instituciones académicas, con el fin de permitirles guardar un historial de aprendizaje y las transcripciones académicas.

Cuando se habla de Blockchain, se habla también de seguridad. Travis Biehn, estratega técnico de la compañía de software y soluciones empresariales Synopsys, reveló que esta tecnología no solo permite registrar las transacciones financieras, sino también controlar la comunicación entre redes, dispositivos de Internet de las Cosas (IoT) y evitar los problemas de software de las cadenas de suministro.

En este último sector, son varias las empresas que han comenzado a investigar la tecnología de la cadena de bloques. Por ejemplo, la compañía BASF, con sede en Alemania, actualmente está trabajando en una plataforma que permita rastrear el proceso de envío de mercancías en el sector automotriz, permitiendo conocer a detalle las piezas faltantes y la información detallada de los envíos.

En otro capítulo de esta revolucionaria tecnología, la compañía IBM se unió a importantes marcas distribuidoras de productos alimenticios como Walmart y Nestlé, con el fin de localizar alimentos contaminados en cuestión de segundos mediante el registro transparente y digital de transacciones facilitado por Blockchain.

¿Blockchain es el futuro de las organizaciones benéficas?

No es de extrañar entonces, que muchos expertos piensen que la tecnología Blockchain pueda facilitar un registro más limpio de todo lo que ocurre durante un proceso de donaciones. Un informe publicado por The Charities Aid Foundation, analiza cómo esta tecnología afectará la manera en que las organizaciones benéficas recaudan dinero.

El informe sugiere que el ecosistema de la cadena de bloques puede cambiar la forma en que los fondos abordan los problemas sociales. En este sentido, las razones por las que las organizaciones benéficas deberían y podrían comenzar a adoptar esta tecnología, son las siguientes:

  • Transparencia: El llamado “Libro Mayor Distribuido” que representa Blockchain, es público, es decir, cualquier usuario puede verlo. Cualquier sistema basado en este principio es totalmente transparente. Como cada criptomoneda es un único activo que no puede ser reemplazado por otro, un donante puede rastrear su donación sin problema.
  • Costes de transacción reducidos: La cadena de bloques es mantenida por los usuarios, por lo que no existe necesidad de terceros, como abogados, bancos u organismos gubernamentales, evitando así costos innecesarios.
  • Confianza: Dado que la tecnología Blockchain elimina la intervención de terceros y hace que las transacciones sean totalmente abiertas, podría brindar beneficios significativos para mejorar la confianza en los sistemas de donaciones.
  • Fusión de lo físico y lo digital: La tecnología Blockchain ofrece una manera de representar cualquier activo, tangible o no, en el mundo digital. Esto permite que el estado de la propiedad pueda ser identificado en cualquier momento mientras que está completamente integrado con los mecanismos digitales de pago.

Un libro de contabilidad común y corriente, podría conducir a actos corruptos dentro de una fundación de caridad. A través de la cadena de bloques,  cada dólar que usted ofreció a la Cruz Roja, por ejemplo, puede ser rastrado desde tu Smartphone hasta la persona que lo recibe. Así lo afirma Alex Tapscott, co-autor del libro Blockchain Revolution. Evidentemente, esto democratiza en todo sentido los sistemas de donaciones y no obliga a la rendición de cuentas: simplemente la transparencia lo facilita.

La Fundación BitGive, se describe a sí misma como la primera organización sin fines de lucro Bitcoin en el mundo, y en unión con otras organizaciones de su tipo, aprovecha las bondades de Blockchain para gestionar transacciones más baratas, rápidas y seguras. En marzo, BitGive dio a conocer que habían logrado recaudar US$ 11 mil en donaciones destinados a construir un pozo de agua para una escuela de niñas en Kenia, África.

Por su parte, la Cruz Roja Americana ha comenzado a aceptar donaciones en Bitcoin, y recientemente, producto del terremoto ocurrido en México, también vimos como la casa de cambio de criptomonedas, Bitso, habilitó las donaciones en la criptomoneda para las personas afectadas.