Indudablemente, la inteligencia artificial (AI, por sus siglas en inglés) es actualmente una de las áreas más interesantes en la investigación científica, mostrando avances sólidos en los últimos tiempos; ha sido tal el progreso alcanzado, que han surgido opiniones que aseveran que la AI podría representar una amenaza para la humanidad.

Un equipo de investigadores chinos, quiso abordar el tema de la potencial amenaza que representa la AI y creó un modelo estándar que compara y clasifica el coeficiente intelectual (IQ) de los sistemas de AI con respecto a la inteligencia humana.

Los investigadores encontraron que la AI de Google tenía un coeficiente intelectual de 47.28; el motor de búsqueda chino Baidu, registró una puntuación de 32.92; Bing de Microsoft fue medido en 31.98, mientras que Siri, de Apple, registró apenas 23.94, menos de la mitad del coeficiente intelectual del sistema de AI de Google.

Aunque el sistema de AI de Google es inteligente, su coeficiente es apenas comparable con el de un niño de seis años de edad, cuyo coeficiente intelectual promedio es de 55.5, e incluso mucho menor que el de un joven de 18 años, que en promedio registra un coeficiente intelectual de 97.

Estas puntuaciones de IQ no parecen dar credibilidad a las preocupaciones expresadas por Elon Musk, acerca de la amenaza que representa la AI en la continuidad de la humanidad.

Ciertamente, la metodología de medición utilizada en este estudio (von Neumann arquitecture), es sólo una entre muchas, tal como advirtieron los investigadores. Pero esta misma metodología mostró que la AI de Google tenía un coeficiente intelectual de 26.5 en el año 2014, mientras que Microsoft tenía un 13.5, lo que significa que en los últimos dos años, el nivel de coeficiencia intelectual de estos sistemas, ha aumentado considerablemente.

Este resultado era previsible y no debería generar sorpresas; los sistemas artificialmente inteligentes se construyen para aprender continuamente, y como DeepMind de Google ha demostrado, se están registrando importantes avances en ese sentido.

Google incluso ha entrenado el sistema para tener una imaginación, y dar sentido a su entorno. Este avance se ha logrado gracias a que Google, Microsoft, Apple, así como Amazon, están realizando fuertes inversiones en la investigación y desarrollo de Inteligencia Artificial.

Por lo tanto, se espera tener sistemas de AI y asistentes virtuales más inteligentes en un futuro próximo.

Los teléfonos inteligentes de hoy en día están alimentados por algoritmos de aprendizaje automático, que trabajan para optimizar la usabilidad y el rendimiento, a fin de mejorar la experiencia del usuario, lo cual en buena medida es un ejemplo de cómo los sistemas de AI pueden facilitar las acciones cotidianas.

Si bien podríamos estar utilizando estos asistentes virtuales para realizar tareas bastante simples, pronto encontraremos estos ayudantes aún más útiles. Algunas empresas de AI están incluso trabajando en el desarrollo de asistentes virtuales que puedan percibir las emociones, lo que haría la interacción más natural y agradable.

A medida que la tecnología continúa desarrollándose, es probable que los asistentes virtuales desempeñen papeles más pronunciados en nuestras vidas. Probablemente en un futuro no tan lejano, se pueda tener una relación similar a la de Tony Stark con Jarvis.