En la actualidad, las opciones para el control de la natalidad masculina son pocas: preservativos, vasectomía y abstinencia, y no existe un equivalente de “la píldora”, un anticonceptivo hormonal usado por las mujeres, que limite la producción de esperma.

Durante décadas, los investigadores han estado tratando de desarrollar un método de control de natalidad hormonal masculino. Teóricamente, esto inhibiría la producción de esperma en los hombres, de manera similar como la píldora bloquea los ovarios de las mujeres de liberación de los huevos.

Pero en la práctica es mucho más complejo. En las mujeres, la píldora esencialmente engaña al cuerpo para que actúe como si ya estuviera embarazada, haciéndola temporalmente estéril.

Un anticonceptivo hormonal masculino podría inhibir la producción de testosterona en los testículos, lo que reduciría los niveles de esperma. Sin embargo, simultáneamente disminuiría la testosterona en la sangre, lo que causaría efectos secundarios intolerables que incluyen la eyaculación impedida, así como alteración de la libido y de la masa muscular. Así que el mayor obstáculo para el desarrollo de una píldora anticonceptiva masculina ha sido la dificultad de proporcionar testosterona de reemplazo en forma oral.

En este entorno, un grupo de investigadores desarrolló un nuevo gel, que introduce en el torrente sanguíneo una combinación de las hormonas progestin, la cual suprime la creación de espermatozoides, y testosterona.

El gel anticonceptivo, que se aplica a los hombros una vez al día, tiene como objetivo superar esos problemas, incorporando testosterona de forma constante al torrente sanguíneo a través de la piel, en niveles lo suficientemente bajos, como para evitar la producción de esperma en los testículos, pero lo suficientemente altos como para prevenir efectos secundarios problemáticos.

Ya en un ensayo piloto, la aplicación del gel demostró eficacia en la reducción de los niveles de esperma, al tiempo que mantenía niveles sanos de testosterona. En ese estudio se pudo evidenciar que en aproximadamente el 89 por ciento de los usuarios, los recuentos de espermatozoides se redujeron a un millón por mililitro o menos, lo cual es típicamente considerado como un punto que indica una supresión de esperma exitosa.

Ahora, el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) y el Consejo de Población, están preparados para llevar a cabo un ensayo clínico para la prometedora forma de control de la natalidad masculina.

420 parejas del Reino Unido, Suecia, Italia, Chile, Kenia, y varias instalaciones médicas en los Estados Unidos, probarán el anticonceptivo, una vez que los permisos adecuados sean otorgados.

Los autores del ensayo expresan tener grandes esperanzas de que este método de control de natalidad hormonal masculino, tendrá éxito donde otros métodos han fallado.