La Tierra es el hogar de más de ocho millones de especies, pero se evidencia que están muriendo a una velocidad alarmante. Esta situación ha llevado a muchos expertos a declarar que nos encontramos en medio de la sexta mayor extinción en masa, en la historia de nuestro planeta.

La biodiversidad es clave para la supervivencia de los seres humanos y de los ecosistemas de la Tierra como un todo, por lo que este es un tema importante que exige atención humana. Muchos científicos creen que así como la acción humana originó esta crisis, podemos diseñar una solución, y esta es la base para una propuesta que ha sido denominada adaptación facilitada.

La teoría de adaptación facilitada, propone utilizar especies genéticamente modificadas para optimizar la salud de nuestros ecosistemas tal como existen en estos momentos. La idea es mezclar tecnologías como la edición de genes y la biología sintética, con el fin de preservar la vida silvestre y conservar los ecosistemas de la Tierra en los máximos niveles posibles.

Las tecnologías existen y funcionan. CRISPR hace posible crear cosas como el salmón transgénico que crecen dos veces más rápido que sus hermanos naturales. Se han tratado mosquitos con bacterias, para que puedan combatir los virus Zika y Dengue en estado salvaje. Los investigadores han estado compitiendo para crear un “súper coral” adaptado a un clima más cálido. Y un híbrido mamut-elefante realmente está en camino, gracias a la edición de genes.

Es un enfoque que entusiasma a los conservacionistas con aprovechar las potencialidades tecnológicas para reforzar artificialmente las defensas genéticas de las especies vulnerables. A pesar de que se cuenta con los recursos tecnológicos para avanzar en este sentido, subyace un aspecto ético que genera controversia.

Jaqueline Gill, paleontólogo de la Universidad de Maine, expresa: “En la actualidad observamos altas tasas de muerte de elefantes, producto de la caza furtiva y de la comercialización del marfil. Si se les pudiera crear un hábitat, lejos de los cazadores, y conseguir que elefantes gigantes vivan en la tundra, haciéndola más resistente al cambio climático, favorecería a la supervivencia de los elefantes y tendría implicaciones positivas en otras especies.”

Pero a pesar de que la idea de usar el híbrido mamut-elefante para fortalecer los ecosistemas de la tundra es atractiva, surge la interrogante ¿Por qué necesitamos crear híbridos de mamut-elefante para hacer esto? ¿No podemos simplemente proteger a los elefantes más eficazmente y obtener el mismo resultado?

En el futuro, las regiones silvestres podrían estar pobladas por animales salvajes que lleven ediciones humanas grabadas en sus genes, lo cual es un pensamiento fantástico y a la vez aterrador. Dado el profundo impacto negativo que ha tenido la humanidad en la biodiversidad, lo menos que podemos hacer es considerar hacer un cambio para revertir esa situación, y la ciencia ofrece una vía para lograrlo.

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